martes, 29 de octubre de 2013

Capitulo 5

- Vale pues cuéntame
- ¿Te acuerdas de María? La chica que me presento Rober…
Lanzo un largo suspiro que entiende que no me gusta nada su amigo ‘’Rober’’
-    Es serio Blanca
Mi expresión cambia. Me esta asustando.
-    No me asustes Lucas, ¿que has hecho?
-    Esta embrazada…
-    ¿¿¿¿!!¿! ¿! ¿! ¿! QUEEEE!!?!?!?!???!!?!?!??
Y mi cara es un poema
- Baja el volumen que no quiero que lo sepa nadie.
- A ver, ¿como que está embarazada? Claro, si me lo estas contando es por que es tuyo ¿no? ¡Ay madre Lucas! ¿Tú sabes la que te puede caer por esta? Ay por dios…
- Tranquilízate, solo se ha hecho el test, esas cosas fallan. Por favor no le digas nada a los papas, necesito consejo Blanc…
Y me abraza. Esta destrozado y eso a el se le nota enseguida. Lucas es pura energía, un terremoto, nunca se está quieto. Por eso cuando esta enfadado o preocupado se le nota enseguida.
- ¡Así que me vas ha hacer tia!
Bromeamos un poco con el tema, y entonces entra nuestra madre avisándonos de la cena. Cenamos tranquilos. Los cuatro. Entre risas y bromas. Pero se quien está por llegar y no se como voy a reaccionar cuando le vea por la puerta. Lucas sabe que me estoy acordando de eso así que me pega una leve patada por debajo de la mesa y me sonríe en señal de que no pasa nada. Se levanta corriendo y se va a su cuarto, el para estas cosas no sabe disimular, mientras que yo, parezco una buena actriz.
Ayudo a mi madre a recoger, limpiar etc... como cada noche, pero hay algo que falla. Mi padre aun a llegado a casa. Veo que mi madre se sienta en el sofá y mira la tele. Si mira. No le presta siquiera atención. Yo simplemente voy a darle un beso y voy al cuarto de Lucas.
*Toc toc*
- ¿Se puede?
- Pasa enana
- Gracias feo. Papa aun no ha llegado…
- Estará por ahí….
- Lucas ¿que hacemos?
- Vamos a dejarle un poco de tiempo, haber si reacciona, si no, ya tomare medidas
- Tomaremos…
Su mirada picaresca.
-    Voy a estudiar anda, ya que me las he pelado voy a haber si no suspendo.
Y me voy riendo de la habitación. Suelto un “buenas noches” mientras cierro la puerta
Repaso apenas lo poco que puedo. No consigo concentrarme. Y empujo el libro hacia delante en señal de rabia. Entre lo de papa, que voy a ser tia, Álvaro, la carta…
-    Uf que estrés- y hablo sola por un momento.
Me río y me tumbo en la cama bocaarriba y miro el techo. Y entonces recuerdo una cosa.
-    ¡MIERDA!
He quedado mañana con Blas y quien me haya dejado la nota o no lo sabía o no quiere que me vea con el… Uf… otra vez a rechazarle me sabe fatal… Pero ¿porque me tiene que pasar esto a mi?
*Whatsapp*
Blanca: Blasiiiiiin!!
Blas: chiiiquiiiiii, ¿que pasa cielo?
Blanca: tengo un problema…
Blas: cuéntame
Cuando se lo estaba contando, yo sabía que le iba a molestar, pero no se iba a enfadar
Blanca: el caso, que tengo un poco de miedo, por que no se quien es ni nada y uf…
Blas: ¿quieres que te acompañe?
Blanca: igual que no te vean, pero si quiero que estés allí aunque sea de incógnito, por si pasa algo… Lucia ya me ha dicho que si pasa algo que le llame, pero prefiero que estés tu ahí…
Blas: vale pequeña, tranquila. Paso a por ti antes y te acompaño, pero no actuó hasta que tu me lo digas
Blanca: ¡Gracias amor! ¡Eres un cielo! Te quiero mucho… ¡Mañana nos vemos!
Blas: Va ¡descansa chiqui! Besitos
Y dejo el móvil encima de la mesa. Vuelvo al bolso y cojo la carta de nuevo. Me siento en la cama cruzando las piernas en forma de indio y miro el sobre, dándole vueltas e intento buscar alguna pista. Pero nada. Y de pronto oigo un portazo. Es la puerta de casa. Apago la luz y me meto en la cama corriendo. La puerta se abre. Se que es el, pero me hago la dormida.
- ¿Blanca? ¿Estas dormida?- Susurra
Pero no obtiene respuesta, y a lo poco cierra la puerta. Y así entre pensamientos y alguna que otra lágrima me duermo.
Suena ‘’last nigth on earth’’ como tono de despertador y me levanto entre saltos y un poco de bailoteo. Estoy radiante de felicidad esta mañana. Salgo del cuarto y voy al baño, creo ser la primera pero ya esta ahí mi querido hermanito lavándose los dientes.
-    ¡Buenos días hermanito!- digo entrando por la puerta del baño y despeinándole un poco más el pelo
-    ¡Uy que contenta estas tu esta mañana!
-    Calla idiota- reímos juntos- va sal que quiero ducharme
-    No tardes mucho o te vas andando bonita
Y con esa sonrisilla sale del baño. Me ducho y me visto. Hoy estoy muy feliz y a la vez un tanto nerviosa. Me siento guapa después de tanto tiempo machacándome a mi misma. Me seco a penas el pelo con una toalla y me lo aturullo un poco. Bailo y canto enfrente del espejo y suelto una tímida sonrisa al verme así. Nunca había hecho esa clase de cosas. Cojo una manzana del frutero de casa y salgo por la puerta, Lucas esta abajo rugiendo la moto para que baje.
- Venga leche ¡que vamos a llegar tarde!
- Va pásame el casco quejica
Meto la manzana en mi bolsa y me subo ya con el casco puesto. No se porque siempre me mete prisas, si al fin y al cabo salgamos a la hora que salgamos de casa siempre llegamos 5 minutos antes.
Llegamos y antes de irme a clase le doy un beso en la mejilla a Lucas en señal de que no se preocupe.
-    Ah Lucas, por cierto, luego me llevas a casa directamente
-    Mmmmm… vale…
Y me voy, así con esa sonrisa en cara y la manzana en la mano. Veo a Lucía a lo lejos le silbo y viene a prisa hacía mi.
- Buenos días cara fea, ya pensaba que te las pelabas hoy también
- Calla idiota y vamos a clase.
Las horas se me están haciendo largas. Muy largas. Interminables diría yo. Pero por fin acaba el día. Vamos rápido a casa y como con prisa para ir a estudiar. Ya son las 17:15, pero de pronto suena mi móvil.
*Whatsapp*
Blas: Eh enana, voy ya para tu casa. Mi madre ha hablado con la tuya así que hoy Marcos se queda allí con la pequeña Carlota, arréglate que en 10 minutos estoy ahí.
Me arreglo un poco y guardo las cosas en el bolso, incluyendo la carta. Y entonces suena el timbre, ya esta aquí Blas.
-    Blanca, ¡ya ha llegado Blas!
-    ¡¡Ya voy!!-  Me miro un ultimo momento en el espejo y salgo rápidamente de mi habitación
-    ¿Vamos? – Y salimos así como quien no quiere la cosa por la puerta.
Vamos andando, hablando y riéndonos, pero yo estoy nerviosa, poco a poco nos acercamos a la plaza y tengo un poco de inquietud y Blas lo nota. Al pobre no le hago ni caso, pero siempre está ahí con sus palabras que animan a cualquiera.
- Eh Blanc, tranquila ¿vale? Va, que aquí me tienes de vuelta. Si veo algo extraño voy para allá
Me acaricia la mejilla hasta bajar a la barbilla y entonces en ese momento me abraza. Un abrazo que me transmite la energía necesaria como para poder aguantar cualquier cosa que se me viniera encima.
-    Mira yo me siento aquí ¿vale? te observo, tu tranquila
No le hablo, solo le miro y muevo los labios diciendo ‘’te quiero’’. Me encamino justo debajo del reloj de las campanadas. Son ya las 18:10. ‘’El imbecil que me haya escrito esto es un impuntual, menuda mierda’’ digo en mi propia mente intentado buscar a alguien conocido. Entonces noto como alguien me toca el hombro. Me giro.
- Tu…

jueves, 24 de octubre de 2013

Capitulo 4


Me quedo atónita mirando ese sobre que lleva mi nombre. Me dispongo a abrirlo. Pero de pronto veo el autobús 11 pasando por delante de mis narices. Guardo la carta rápidamente y corro hacia este para que no se vaya. Por suerte para en el semáforo y llego a tiempo para poder cogerlo.
-    Disculpe, no he podido correr más. ¿Puedo subir?
-    Claro, tranquila muchacha, sube
-    Gracias
Subo al autobús y a lo lejos veo un hueco libre, y voy directa allí. Me entretengo mirando la ciudad por la ventana. Y entonces recuerdo que tengo aun la carta dentro del bolso. Meto mano en el, y la saco delicadamente. ‘’Para Blanca’’
¿Quien me ha dejado esto? ¿Para mí…? ¿Y en un árbol…? Cada vez que lo pienso es más raro… No me animo a abrirla. Se que no puede pasarme nada por leerla… pero algo me dice que no me gustará lo que hay dentro. Pongo mi música en los cascos y continuo mi viaje.
‘’Go! Go! Go! Chapter 1 just begun! It´s my time…’’ Route 66 sale como la siguiente canción. Me entra el subidon mientras miro la ciudad. Sonrió. Aparto mi mirada y miro con cierta inquietud el bolso.
‘’Venga Blanca, es una carta, ¿a que esperas?’’
Y decido abrirla. Abro el sobre, con mucha delicadeza. Suave. Saco la carta con los ojos cerrados.
‘’ Tranquilízate venga. ’’
Suspiro y abro los ojos. Le doy la vuelta y veo lo que hay escrito.
‘’Se quien eres, sabes quien soy. Te espero mañana a las 6 en la puerta del sol’’
Sin remitente. Sin un nombre. Nada que me diga quien me ha dejado eso a ciencia cierta.
Me estoy poniendo nerviosa. ¿Esto que significa? ¿Quien hace este tipo de bromas? No me gusta nada.
Llego a mi destino. Le doy al botón de “solicitar parada”. Bajo a prisa un tanto mal humorada. Llego al Starbucks y Lucía ya me esta esperando en una mesa. Me saluda con la mano, pero al ver mi gesto de la cara, sabe que algo no va bien, que no suelo estar con esa cara.
-    ¿Que te pasa y porque tienes esa cara de perro muerto?
-    ¿A ti te parece normal que me encuentre una carta en un árbol que me ponga que es para mí?
-    ¿Como?
Le cuento todo lo que a pasado, hace caras raras, primero de preocupación, luego de que estoy loca, y al final estalla una carcajada de su boca
-    A mi no me hace gracia Lu… No es una buena broma
-    ¡Pero mujer no te enfades! A mi me parece muy romántico…
-    Si pues quien me haya escrito eso se la va a cargar… No me molan nada estas cosas Lu…
-    Tranquila nena, que si te pasa cualquier cosa, llámame y voy corriendo con Hugo
-    Ah si, por cierto ¿que tal con el?
-    Muy bien. Este finde me voy a su pueblo…- Lucia se sonroja como una niña pequeña
-    Anda que… ¿Y me has cogido apuntes?
-    Si, toma pesada…
-    Gracias niña, te quiero.
Tomamos nuestro chocolate, y me olvido del tema de la carta. Una vez nos despedimos, creo que es mejor ir andando a casa. No hace mucho frió y así me paseo un poco.
Y entonces pienso en Álvaro… ¿Que será de el? ¿Se habrá olvidado de mí? Estoy echa un lío, ¿Porque? Joder, mal Blanca, mal. Y me pierdo entre mis pensamientos, y ahora en quien pienso es en Lucas. Voy a mirar el móvil pero no tengo ninguna llamada, ni un mensaje, nada.
‘’Pero este tío ¿donde esta?’’
Voy llegando a casa, poco a poco. Y paso enfrente del árbol donde he encontrado la carta. Lo miro con desprecio. ‘’Maldito árbol, si hablarás y me dijeras quien a puesto ahí la carta…’’
Voy subiendo las escaleras, con prisa, tengo curiosidad de saber si Lucas ha llegado ya.
-    ¡Hola mama!
-    Hola cariño- me acerco y le doy un tierno beso en la mejilla
-    Oye mama, ¿ha llegado ya Lucas?
-    Si, esta en su cuarto
-    ¡Vale! Me voy a estudiar un rato
Y a mitad del pasillo sale mi pequeña tirándose a mis piernas
- Oye koalita, ¡devuélveme mi pierna!
Me suelta y se ríe dulcemente. Veo la puerta de Lucas cerrada. Su habitación esta al lado del mió, así que voy a dejar primero mis cosas y luego voy ha hablar con el.
-    ¿Se puede?
No me contesta. Cierro la puerta delicadamente y entro en su cuarto.
-    Lucas… Lucas mírame
-    ¿Que quieres?
-    ¿Por que me tratas así? ¿Que culpa tengo yo de lo que a pasado?
No me contesta. Se queda callado.
-    Me piro, no se ni para que vengo ha hablar contigo…
-    Espera.- me giro y vuelvo a mirarle a la cara, alza su mirada y por fin puedo mirarle a los ojos.- Lo siento ¿vale? Pero Blanca…
-    Vale, no pasa nada, pero no me trates así Lucas, estamos en el mismo bando, soy tu hermana no me trates así por favor…
Me siento en su cama y nos fundimos en un tierno abrazo que hace que se me salten algunas lágrimas.
-    Te prometo que yo siempre voy a estar aquí ¿vale? Para lo que necesites Lucas…
-    Va calla y abrázame
Y entonces recuerdo que antes de que pilláramos a papa con esa, el estaba apunto de decirme algo, y se lo hago saber. Me separo de el.
- Lucas, antes de que pasara, bueno ya sabes, tenías algo que contarme…
Se levanta de la cama, abre la puerta y mira al pasillo. A un lado y a otro. Comprueba que no hay nadie oyéndonos y vuelve a cerrar la puerta.
-    Es cierto, tengo que contarte algo, es muy importante.

domingo, 20 de octubre de 2013

Capitulo 3


Las dudas se nos acumularon en unos momentos. No sabíamos ni que decir ni que hacer. Pero no hacemos nada, seguimos observando desde el cristal.
Cuando vemos que se va, salimos de la tienda en dirección contraria a él.
-         ¿Qué hacia aquí papa? ¿No estaba trabajando?
-         Pues está claro que no está trabajando Blanca, no lo has visto igual que yo ¿o qué? Esa tía le ha comido los morros a nuestro padre y él se ha dejado. Son amantes.
Lucas tiene sus cosas buenas, pero cuando se enfada es mejor no decirle nada. Saca su tabaco del bolsillo y se pone a fumar un cigarro.
-    ¿Tú no habías dejado esa mierda?
-    ¿Como pretendes que lo deje si no paran de pasarme cosas malas?
-    ¡Vamos Lucas! Eres un exagerado…
-    Blanca, ¿no has visto lo mismo que yo? ¡Que ha besado a otra tía! ¡Que le esta poniendo los cuernos a mama!
-    Si Lucas, si que lo he visto, pero no podemos decir nada. ¿Qué pretendes, ir a decírselo a mama? ¿Darle un disgusto y que encima se entere que nos hemos pelado las clases? No podemos decir nada.
-    Tienes razón, pero esto no se va a quedar aquí…
Odio cuando se enfada así, no me dice que va ha hacer, y es una mezcla de miedo, impotencia y rabia lo que siento…
-    Va, vamos a por Carlota.
-    Te llevo al colegio, pero te vuelves andando con ella.
-    ¡Cuando te pones así no hay quien te aguante!
Subimos a la moto y nos vamos al cole de la pequeña. Bajo de ella y voy directa a la entrada. Estoy rodeada de madres y ancianas que vienen a recoger a sus hijos y nietos. Se que Lucas me esta mirando desde la moto, pero no me voy a girar, no me voy a disculpar. Yo no tengo la culpa de lo que a pasado. Y entonces se va. Oigo el motor de la moto alejándose y entonces me giro.
- Que cabezón que eres Lucas…- susurro para mi misma
Estoy esperando a que salga Carlota e irme a casa.
-    ¿Donde esta la morena más fea de todas?
Me giro, al oír esa voz que me resulta familiar. Y entonces veo a Blas.
- ¡Ey! ¡Hacia mucho que no te veía! ¿Que tal te va todo?
Blas es un amigo de la infancia, mi mejor amigo, mi compañero, mi segundo hermano. Lo ha sido siempre todo, y siempre lo será. Él, como muchas veces hago yo, viene a recoger a su hermano pequeño, que es de la misma edad que Carlota.
-    Bueno, bien, mi tío después de mucho tiempo enfermo, murió y por eso no he podido hablar contigo ni nada. He estado los últimos 3 meses en Ávila, nos fuimos allí toda la familia y no he estado por aquí para nada. Siento no haberte llamado ni nada pero…- le interrumpo.
-    Blas, ¿desde cuando te tienes que disculpar con migo? ¿Hola? ¿Sabes con quien estas hablando? Anda va, ¡que no pasa nada! Y ahora… me vas a dar ya un abrazo ¿o vas a esperar un minuto más? - me río
Reencontrarme con Blas ha sido una cosa buena en todo el día. Necesitaba un abrazo y los suyos siempre te daban la energía y el buen rollo necesario para cambiar un mal día.
-    Te he echado mucho de menos...
-    ¡Y yo a ti enana! Pero mucho mucho…
-    ¿Mañana quedamos y nos tomamos algo?
-    ¿Hoy no puedes?
-    He quedado con Lucia… Te diría que vinieras pero ya sabes que…
-    Entendido, tranquila que no pasa nada chiqui. ¡Mañana nos vemos y ya esta!
-    Te envío un whatsapp vale?
-    Vale, no te preocupes. Bueno pues mañana nos vemos. Me voy que por ahí viene Marcos y tengo que llevarle corriendo a natación- me da un beso en la mejilla- ¡te quiero mucho pequeña!- me medio grita yéndose.
Blas… Hacia tanto que no le veía. Veo como se va a lo lejos. Esta muy guapo. Más delgadito. Ha habido tantas cosas que no le he contado… Creo que por eso lo he estado pasando tan mal.
Pienso en todas las cosas que hemos hecho, las tonterías, las risas, los llantos. Recuerdo aquella vez, que nos pasamos de copas, y casi nos tiran de un pub. Se me escapa una sonrisa acompañada de una pequeña risa. Las madres me miran. Y hago un gesto con la mano pidiendo disculpas, y acto seguido me tapo la boca.
Veo a Carlota salir. Me busca con la mirada pero no me ve. Levanto la mano, y entonces grito.
-    ¡Carlota! ¡Carlota! ¡Estoy aquí!
Me ve y se dirige hacia mi con una amplia sonrisa.
- ¡No te veía! – Y se ríe dulcemente como solo ella sabe.- ¿Me has traído merienda teta?
Mierda. La merienda. Con el lío de lo de papa se me ha olvidado.
-    Lo siento pequeña, se me ha olvidado. ¿Quieres que te compre algo del horno?
-    No da igual, me espero. ¡Vamos a casa!
Y cogidas de la mano, volvemos juntas a casa. Ella me cuenta sus cosas del cole, los deberes, sus amigas, incluso que le empieza a gustar un niño. Y entonces me acuerdo de Álvaro. Puede que igual haya sido una tontería, pero quería seguir viéndole. Igual al conocerlo en más profundidad no me gustaba, pero quiero volver a verle, ya le echo de menos.
- Blanc, ¿me estas oyendo?
Vi a la pequeña mirándome desde abajo con sus grandes ojos verdes.
-    Perdona enana, no te prestaba atención.
-    No si ya. Lucas dice que es por el chico ese que has conocido...
-    ¿Así que tu hermano te ha dicho eso? Ah muy bien…
-    Pero no se lo digas, ¡que se enfadara conmigo!
-    Tranquila, tu secreto está a salvo conmigo. Pero pensaba en lo guapísima que eres, y lo mucho que vas a ligar cuando seas mayor- estamos apunto de llegar a casa, así que mientras digo esto, la cojo en brazos.
-    Yo de mayor quiero ser como tu, guapa , cariñosa y muy muy buena
-    ¡Mira que te quiero!- y me abraza
Y seguimos así, abrazadas y yo cogiendola, hasta llegar a casa. Abro la puerta del portal, y Carlota, entra corriendo, pero yo me quedo un rato afuera. A penas unos segundos. Miro hacia un lado y hacia a otro. Pero nada. No se que busco, pero no hay nadie. Subo las escaleras y veo a mi madre en la cocina
- ¡Hola mama!
- Hola cariño, ¿que tal?
- Bien ahora en un rato me iré. Que he quedado con Lucia para tomarnos algo calentito.
- Esta bien…- le pasa algo, se lo noto, no tiene su alegre sonrisa en la cara. Pienso y solo rezo para que Lucas no le haya dicho nada.
Me voy a mi cuarto a dejar la mochila y coger un bolso.
-    Oye mama, ¿estas bien?
-    Blanca, ¿tú has visto a tu hermano? No ha llegado aun a casa, estoy preocupada… no me coge el teléfono ni nada… igual le ha pasado- le callo y le doy un abrazo
-    No mama, tranquila, se iba a casa de Rober. Me lo ha dicho ésta mañana y se me ha olvidado decírtelo, lo siento.
-    ¿Seguro?
-    Si si, se me había olvidado
-    Vale, bueno me quedo mas tranquila. Anda vete, ¡que aun llegaras tarde a verte con tu amiga!
-    Gracias mama, luego te veo, te quiero- le doy un beso en la mejilla y cierro la puerta de un portazo
-    ¿Donde esta el imbecil este?- pienso para mis adentros
Intento llamarle, pero lo tiene apagado.
-    Lucas, soy yo. Mama esta preocupada, piensa que has tenido un accidente. Se que estas con Rober. Cuando enciendas el móvil llámala por favor…- me quedo callada un poco- te quiero- y cuelgo. Dejo ese mensaje de voz con la esperanza de que lo oiga.
Abro la puerta del portal y me dirijo hacia la parada de autobuses. Pero veo algo extraño en un árbol apenas a unos metros de mi casa. Me acerco para curiosear. Parece una carta. Mas bien un sobre. Me acerco un poco más. La gente me mira extraño al pasar, pero yo sigo mirando con curiosidad el árbol. Si, es un sobre. Creo que pone algo. Me quedo observando, y entonces lo veo. El sobre lleva algo escrito. Lo cojo y entonces puedo leer con claridad lo que pone.

‘’Para Blanca’’

martes, 15 de octubre de 2013

Capitulo 2


- ¡Carlota! ¡Vas a llegar tarde!
- ¡Ya voy ya voy!
- ¡Venga ratita presumida!
Me gusta llamarle así. Es temprano, más que de lo normal, pero así aprovecho la mañana. Llevo a Carlota cogida de la mano, ella juega con las baldosas del suelo, mientras que yo, pienso en si me equivoque en no darle mi número a Álvaro. Pero ¿Por qué no me lo podía sacar de la cabeza? ¿Qué era lo que tanto me había gustado de él? ¿Sus preciosos ojos verdes, su perfecta sonrisa o su divertida conversación? No dejo de pensar en el. Y eso no lo soporto. Acabo de llegar a la puerta del colegio de Carlota. Me da un beso y se va dentro con su pequeña mochilita. La miro. Es increíble como una cosa tan pequeña puede traer tanta alegría a una casa. Y me vuelvo a casa. Me encanta ver la ciudad con ese color inundando las calles.
No me apetece ir hoy a clase, pero creo que no hay otra salida, en segundo de bachillerato es complicado no ir. Un día perdido es horrible.
Subo a casa. Lucas ya se ha levantado y esta desayunando en la cocina. Me tumbo en el sofá tirando un largo suspiro.
-         Buenos días señorita, ¿ya estas cansada de buena mañana?
-         No es cansancio, es simplemente que no me apetece hacer nada.
-         Entonces, ¿nos las pelamos? – dijo Lucas pegándole un mordisco a la tostada, tan tranquilo como si hubiera dicho un simple hola
-         ¿Y lo dices tan tranquilo? Lucas no puedo… estoy en bachillerato, tengo que ganarme el curso y sacar buena nota para sacar mi carrera adelante…
-         Va, si sé que me lo ibas a proponer…
-         ¿Y si se enteran los papas?
-         No lo van a hacer. Venga, deja de ser la niña buena por un día y ven con tu hermano de compras, te regalo los gorritos que quieras, que se que te encantan…
-         ¿Estás seguro?
-         ¿Yo? si, ¿y tu?
-         No se, pero no tengo ningunas ganas de ir a clase
Me voy a mi cuarto mientras rio. Cojo mi móvil mientras me tumbo bocabajo.
*Whatsapp*
Blanca: Buenos días princesa del Caribe, no voy a ir a clases, si te dicen algo, di que tenía que ir al médico o algo de eso
Lucia: ¿Buenos días…? ¡Serán para ti! ¿Qué voy a hacer sin ti en todo el día? Eres malvada…
B: Va tonta, que luego te invito a un chocolate caliente del Starbucks…
L: ¡Vale va! Te cubro… ¿Que vas? ¿Ha quedarte en casa?
B: No, me voy con mi hermano, esta tarde te cuento, un beso!
L: ¡Vale fea! ¡Te cojo apuntes! Un beso.
Entra Lucas al cuarto y en ese momento me doy la vuelta.
-         Me ducho y nos vamos ¿vale?
-         ¡No tardes lento!
Se va mientras me hace la burla. Voy a prepararme la mochila, no quiero que sospechen que no he ido a clase, aunque sabía que no iba a pasar. Cuando hacía las cosas con Lucas siempre salían bien.
Una vez acabada, lo recojo todo y me voy al salón a dejar allí la mochila para que no se me olvide. Vuelvo al cuarto a coger el móvil, algo de dinero, y mi bufanda que me regaló mi tía por mi pasado cumpleaños, y veo a mi hermano con una toalla por el pasillo…
-         Como se nota que no están los papas…- me rio y Lucas me mira con cara maliciosa
-         Va calla y arréglate, que en 2 minutos nos vamos
-         Me maquillo un poco y ya estoy
No me suelo maquillar la verdad. No me gusta ir muy puesta como si fuera un pase de modelos ir cada día al instituto. Si vas, en realidad es para estudiar, no para a ver quién va más guapa. Pero hoy me apetece maquillarme un poco, muy poco, algo cuanto a penas. Un poco de base y rimel y listo.
-         Venga vamos canija
-         ¡Go! ¡go! ¡go!
Estoy emocionada, es la primera vez que voy a hacer esto. Pero también me da un poco de miedo… Bajamos las escaleras como si nos fuéramos al instituto, ya que los miércoles, siempre entramos más tarde los dos. Me pongo el casco, y subo a la moto de Lucas. Una vez ya listos para salir, me agarro a él como siempre. Sabe que si yo voy detrás, tiene que ir despacio, porque me da mucho miedo, y más porque se lo mal que conduce. Mientras vamos por las calles pienso en lo que me tiene preparado. Lucas no suele comprarme nada, y si lo hace, es porque algo le preocupa. Por una vez dejo a Álvaro a un lado, y disfruto del momento con mi hermano. Relajo un poco los brazos. Se nota que él lo agradece y yo estoy más cómoda.
-         Eh enana, cuando quieras me sueltas, que ya hemos llegado.
-         Ay perdona, me he distraído…
-         Si si, ya, en el chico de ayer ¿no?
-         ¡Calla idiota! Vamos a por mis gorritos ¿no? – le cambio un poco de tema, le agarro del brazo y lo arrastro a una tienda que teníamos delante
Empiezo a probarme gorritos. ¡Hay un montón! Pero esta tienda es nueva… Nunca la había visto antes… 
Lucas se piensa que no le veo, pero sé que está haciéndome fotos con su móvil. Y de improvisto, me giro y le saco la lengua cuando va ha hacer la foto. Y seguimos haciéndonos fotos y pasando allí la mañana. Consigo que me compre 3 gorros, uno elegido por él, no es mi estilo, pero es bonito.
Salimos de la tienda con bolsas y con risas. Parecíamos una pareja por las calles de Madrid.
-         Blanca
-         Dime
-         Tengo que contarte algo…
Ya sabía que estaba preocupado, que quería consejo o hablar conmigo. Pero su cara había cambiado de tal manera que me estaba asustando.
-         ¿Mira, te acuerdas de María? La chica esa morenita…
Le estaba mirando a los ojos, pero en ese momento, veo algo extraño por detrás de él.
-         Lucas… cuando yo te diga, muévete a la derecha, corre y métete en la tienda
-         ¿Qué dices Blanca? Te estoy contando algo importante…
-         1, 2 y 3. Ahora, corre vamos.
Nos metemos en la tienda, aunque él, no entendiera nada. Me quedo mirando por el escaparate, de manera que a mí no me vieran desde afuera, pero yo si lo pueda ver.
-         Blanca, ¿qué cojones hacemos aquí adentro?- no contesto, solo miro por el cristal- ¡Blanca! ¡Te estoy hablando! ¿quieres contestarme? No sé ni para que te traigo siempre igual…
-         ¡Calla! - le interrumpo- cállate y mira quien está ahí
Lucas se pone en el sitio donde estaba yo hasta hacía unos segundos. Empiezo a morderme las uñas. El, se gira y me mira con cara de preocupación…

-         ¿Pero qué hace el aquí?- se gira para mirarme y obtener alguna respuesta, pero yo, simplemente encojo los hombros y sigo mordiéndome las uñas- ¿Y quién es esa?

sábado, 12 de octubre de 2013

Capitulo 1

Hace frio. Había empezado el otoño. Adoro el frio, las sudaderas, los jerseys, llevar botas, es una pasión. Salgo de clase y mi mejor amiga Lu, sale corriendo al ver que su novio, le espera a la vuelta de la esquina. Vuelvo a casa sola. Con las carpetas en la mano, escuchando mi música, y con mi gorrito tapándome mis orejitas. Me giro para ver la ciudad envuelta en esa preciosa tarde de otoño. Una pequeña lágrima se deslizó por mi mejilla. Entonces choque con él, se me caen las cosas al suelo. Y me ayuda a hacerlo. Vi a un moreno con los ojos verdes, mirándome. A penas me fije en el. Pero este se ha  quedado hipnotizado.
-          Perdona, ¿me devuelves mis apuntes?
-          Si claro, no me había dado cuenta, lo siento, ha sido culpa mía
-          Tranquilo no pasa nada.
Alzo la cabeza y nos quedamos a penas a unos centímetros.
-          ¿Por qué lloras?
-          A sido una lagrima tonta
-          Te invito a un café, por la molestia.
-          No, lo siento, llevo prisa
Entonces me encamino a ir a casa medio corriendo
-          Déjame al menos que te acompañe a casa- grito
Me paro en seco.
-          Está bien.
Necesitaba un poco de conversación, algo que me distrajera, y esta, era la mejor distracción.
-          Bueno, lo primero, yo soy Álvaro, encantado
Conteste con una amplia sonrisa, me rio y no paro de hablar con él, me ha hecho sentir viva, y había olvidado todo aquello  que me preocupaba.
-          Bueno, yo vivo aquí.
-          ¿Te volveré a ver?
-          El destino lo decidirá
-          Dame tu numero
-          Mira, ya sabes donde vivo, ahora si tienes interés, infórmate bien
Le doy un beso en la mejilla y me voy riéndome, antes de entrar al portal, me giro para ver si seguía ahí , y ahí está observándome, con una sonrisa tonta en la cara. Muerdo mi labio inferior y subo las escaleras.
Llego a casa, y nada mas entre por la puerta mi hermano mayor es el que me saluda.
-          Hola renacuajo, ¿qué tal el insti?- me mira haciendo una extraña cara- Esperaaa espera espera…
Mi hermano, siempre haciéndose el interesante. La verdad es que con las chicas le funcionaba. Yo ya lo tengo muy visto.
-          ¿A quién has conocido?
-          ¡¿!¿Qué?!?! Que dices… anda va calla – me pongo nerviosa y entro a la cocina
-          Ya ya ya… venga va! Soy tu hermano… No me lo vas a contar
-          Que no ha pasado nada!! – me pongo más nerviosa y se me escurre el vaso de las manos- ¿ves lo que has conseguido?
Me saca la lengua en forma de burla. Voy a por la escoba y viene mi madre acelerada.
-          ¿Que es todo esto?
-          El imbécil que tienes como hijo…
-          Esa boca Blanca!!!
-          Me voy a estudiar mama, ¿puedes barrer esto?
-          Claro, ves
Voy a mi cuarto. Ya está otra vez mi hermano allí.
-          Mira que eres pesado eh, fuera de mi cuarto
-          ¡Mira que eres sosa eh Blanca! ¡Así nunca tendrás novio!
-          ¡Fuera Lucas!
Sale de el, y pego un portazo. Me tumbo en la cama bocarriba y lanzo un largo suspiro. Álvaro. Me había marcado. Habían sido unas horas, pero ya necesitaba más de él. Solo quería pasar las tardes junto ese chico, que me había sacado una sonrisa que en mucho tiempo no tenia.
Salgo de mi cuarto, me encamino al baño, pero mi hermano está allí y sé que va a seguir el interrogatorio hasta que le cuente lo que me pasa.
Entro, con la cabeza bien alta, con un gesto de enfado y mala cara.
-          ¿Sigues enfadada?
-          Si.
-          Blanca, te conozco demasiado, sé que no lo estas, deja de fingir.
-          No Lucas, esta vez no, no respetas mi intimidad…
-          ¡Oye, oye! Lo único que he hecho ha sido preocuparme por ti, nada más, ¡encima no me dejes como el malo!
Se hace el silencio. Tiene razón. No ha hecho nada malo, solo se ha preocupado por mí.
-          Lo siento Lucas, tienes razón. Perdona.
-          Pues ahora no quiero.
-          Va Lucas, yo también te conozco mucho, sé que no estás enfadado de verdad.
-          Pues claro que no estoy enfadado! Es una tontería, eres mi canija, ¿Cómo me voy a enfadar contigo?
-          Así da gusto tener hermanos
-          Ven aquí tonta.
Lucas era idiota, tonto, un poco niño, pero es mi hermano, y lo quiero más que a nada en el mundo. Me encantan sus abrazos, siempre ha estado ahí cuando lo he necesitado, incluso cuando paso lo de Manu. Me acuerdo de ello. Se cae una lágrima y le abrazo con más fuerza.
-          Eh! Pequeña, no quiero ni una lágrima eh!- dijo quitándome esa lagrimilla que caía por mi mejilla y dándome un beso en la frente.
-          ¡¡¡Oye!!! ¿Y yo qué? ¿La pequeña no era yo?
La pequeña Carlota había venido con un peluche suyo en la mano y estaba a nuestros pies haciendo ademan para que Lucas le cogiera en brazos. Entre los dos, la cogimos y en el mismo baño empezamos a hacerle tonterías y cosquillas.
Mi madre, desde la puerta nos espiaba secándose las manos con un trapo y con una tierna sonrisa en la cara. Me doy cuenta, pero no le hago mucho caso. No quiero que se estropee ese bonito momento que pocas veces tenemos.
-          Bueno niños, cuando queráis dejáis de jugar eh…
-          Mira lo que nos ha dicho C, nos a dicho niños, ha hacerle un ataque de cosquillas a mama, corre corre vamos.
Y Lucas se lleva a mi madre y a la pequeña del baño, se gira y me lanza un giño de complicidad. Es el mejor hermano del mundo, con sus cosas, pero el mejor. Me doy una ducha de agua fría, pero Álvaro seguía en mi cabeza.
Cuando acabamos de cenar, los 4 solos, como de costumbre, siempre ayudo a mi madre a lavar lo de la cena. Y entonces llega mi padre. Le doy un beso y me encamino a mi cuarto.
-          Blanca, por cierto tengo que pedirte un favor…
Me giró y miro a mi madre
-          ¿Puedes llevar mañana a Carlota a clases? Es que tengo que ir al médico y…- la interrumpí 
-          Claro que si mama, no te preocupes, buenas noches - y me despedí con esa sonrisa que se me dibujaba en la cara inconscientemente
Cojo el móvil. 22:45. Era hora de dormir, mañana tengo que despertarme antes. Buenas noches. Y apagó la luz de mi subconsciente