jueves, 21 de noviembre de 2013

Capitulo 9

Lucía y yo vamos camino a casa juntas y riendo. No me cuenta que ha hecho o que va a hacer, pero me tiene intrigada. Llega el momento de dividirnos y que cada uno siga su camino. Llego a casa y veo a Dani y Lucas de nuevo jugando a la play. ‘’Viciados’’ pienso.
Voy a mi habitación, tengo cosas que estudiar y trabajos que hacer, pero tengo hambre así que acudo a la cocina para comer algo. Entonces veo un whatsapp.
*Whatsapp*
Blas: Ey pequeña, ¿como vas? Espero que mejor que ayer… No puedo pasarme por tu casa, pero mañana voy a verte y te doy uno de mis achuchones que tanto te gustan. Te quiero chiqui!
Sonrío al leer el mensaje, que me alegra, y hace que mi tarde sea bastante más amena.
Han pasado las horas y sigo encerrada en mi cuarto. Ya es hora de ir acabando, he tenido una tarde bastante productiva. Hago una mueca de satisfacción al ver que por fin, he aprovechado el tiempo. Aun sentada en el escritorio, recojo las cosas y las guardo en la mochila. Cojo el móvil y veo que Lucía me ha dicho unas cuantas chorradas y en varios grupos han hablado sobre el trabajo de economía. Salgo del cuarto mirando el móvil y contestando a Lu. Veo que mamá ya esta haciendo la cena y le abrazo suavemente mientras ella cocina.
-    Me encanta como cocinas
-    Tu lo que tienes es hambre. Anda aléjate de la cocina que luego no cenas.
Salgo de ella cogiendo un trozo de pan y me vuelvo a mi cuarto, pero noto como alguien me agarra del brazo y me arrastra. Lucas me mete en su cuarto y me sienta en la cama.
-    ¿Que pasa? ¿Porque me has arrastrado de ésta manera?
-    No te creas que se me ha olvidado lo de ayer… Quiero saber por que lloraste
-    ¡Chicos! ¡A cenar!
-    No te vas a escapar.
-    Después prometo que te lo contaré
Salimos del cuarto juntos. Carlota, divertida, nos adelanta medio corriendo. Cenamos un tanto tensos. Lucas quiere saber que me pasó y yo pienso como contar que el causante de ello fue Manu.
Me entretengo un poco ayudando a limpiar a mi madre y sigo pensando como contarle lo ocurrido al cenutrio de mi hermano…
Paso silenciosamente por delante de su cuarto sin hacer ruido, y entro al mío delicadamente. Cierro la puerta con cuidado.
- ¿Pensabas que te ibas a escapar? Te lo he dicho.
Pego un salto. Lucas se ha adelantado y esta sentado en la orilla de mi cama, esperándome.
-    ¿Que pasó pequeña?
Me siento al lado suyo en silencio. Comienzo a contarle todo. Empezando desde la carta en el árbol, pasando por que Blas lo sabía, hasta llegar al encuentro de la plaza. Siento un fuerte dolor en el pecho que no me deja respirar. Se me hace un nudo en la garganta, empiezan a llenarse mis ojos de lágrimas. Lucas me observa con inquietud y preocupación.
En cuanto nombro a Manu, su expresión cambia. Aprieta los puños con fuerza, se le hincha la vena del brazo y sus ojos representan su ira. Sigo llorando y como puedo acabo de contarle la historia.
-    Lucas, te juro que yo no sabía que era él, jamás hubiera ido… yo… yo…- lloro desconsoladamente
Lucas me abraza sin decir nada, me abraza muy fuerte, me aprieta contra su pecho y esto produce el efecto rebote en mis ojos. Lloro.
-    Venga pequeña, tranquila
-    ¿Por que no me deja en paz? ¿No me va a dejar vivir nunca? ¿O que?- seguimos abrazados y Lucas me toca la cabeza. Mientras yo, sigo llorando.
-    Sh, no llores, tranquila que a ese imbecil se le van a quitar las ganas de nada…
    Me aparto y le miro la cara
-    Lucas, ¿Que vas a hacer?
-    Nada nena, tranquila.
Y dicho esto sale de mi cuarto, dándome un beso en la frente. No me fío, no me gusta que se enfade y él lo esta, y mucho.
Cuando corté con Manu, él me hizo la vida imposible, hasta que llego al punto del acoso. Sentía la angustia con cada mensaje que me enviaba. Me daba miedo ir al instituto por si me lo encontraba. Fue un miedo incontrolable. Una noche, Lucas me pillo el móvil y leyó los mensajes amenazadores de él. No le hizo nada, pero le juró que se la guardaría y que la próxima vez, no se quedaría quieto. Se como es, y le tiene ganas. Desea esa venganza por haberme hecho daño… Ahora me da miedo que le pase algo…
Entre esos pensamientos y lágrimas me duermo.
Alguien me persigue, me noto observada y con miedo, necesito salir, quiero salir de allí. Todo me da vueltas, no hay nadie a mi lado, nada. Corro, corro con todas mis fuerzas, como si no hubiera mañana, doy la vista atrás una y otra vez mis pies siguen su infinito camino. La habitación blanca no para de girar, unos focos de luz me iluminan y me ciegan. Caigo al suelo derrotada. El cansancio se apodera de mí, las piernas me flaquean, me falta el aire.
Me quedo tumbada en el suelo inmóvil, incapaz de moverme, con los ojos esquivando los focos, pero de repente una sombra los tapa.
Solo veo que es un hombre y lleva cresta.
-    ¿Álvaro?- susurro
Levanto la mano levemente y tapo la luz para poder ver con más claridad.
-    No, otra vez tú no….
Intento levantarme, pero la presión de mis piernas no me deja. Miro  a Manu, está ahí, mirándome de pie, viéndome sufrir y disfrutando con ello una vez más.
Le miro con odio y escupo enfrente de sus zapatos. De repente empiezo a notar que alguien me ahoga, como si me cogieran del cuello y me lo estrujaran entre unas grandes manos.
Intento escapar, pero no puedo, no me dejan. Mis manos están inválidas, los brazos dormidos, no puedo hacer nada.
Manu me mira con placer, orgulloso de mi dolor. Mientras yo, me retuerzo de dolor en el suelo, aprieto los dientes intentando escapar una vez más de esas manos invisibles que atrapan mi cuello. Lloro, lloro de rabia, de dolor, de impotencia.
-¡NO!
- Cariño, cariño ¿Que pasa?
Me despierto de esa maldita pesadilla y mi madre entra preocupada en mi cuarto, al oír mis gritos.
-    Tranquila mi niña, solo a sido una pesadilla- dice mientras se sienta en el borde de la cama, me abraza y me acuna levemente en sus brazos como modo de consuelo

-    Sí, solo un sueño…- susurro abrazándola débilmente con la cara llena de lágrimas y sudor por mi frente.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Capitulo 8

Unos brazos me atrapan y se juntan con mi cuerpo en un abrazo.
-    Lucía, Lucía mírame por Dios
Lucía esta llorando desconsoladamente en la puerta de mi casa, abrazada a mí con fuerza y apoyando su cabeza en mi hombro.
-    Lu, tranquila cielo.- le aparto cogiendo sus brazos y poniéndole recta- Tranquilízate – le cojo la cara con ambas manos y la levanto mirando sus ojos inundados de lágrimas.- ¿Qué ha pasado?
Me mira y cierra la puerta aun abierta.
-    Venga siéntate, voy a acostar a Carlota y vengo.
La pequeña Carlota que acababa de acabarse su chocolate, al ver a Lucia llorando desconsoladamente, acude a ella y le da un abrazo.
No se dicen nada, solo se abrazan, y Lucía llora aun más.
-    Vamos pequeña, que te tienes que dormir ya. Vamos a darle un beso a tu hermano.
Cojo a Carlota de la mano y la llevo por el pasillo. Llegamos a la habitación de Lucas y tan solo les da un beso a cada uno.
-    Blanc, ¿pasa algo?- pregunta preocupado Lucas
-    Ahora te cuento.
Meto a Carlota rápidamente en la cama y acudo al salón. Pero antes observo a mi mejor amiga desde la esquina del pasillo. Tiene los brazos en vertical encima de las rodillas y dejando caer el peso de su cara en sus manos.
-    Ya estoy aquí…
-    Me tendría que ir a casa, igual a tus padres les molesta que este ahora aquí…
-    Tranquila, solo estoy con mis hermanos y Dani
-    ¿Dani? ¿Está aquí? – dice algo mas calmada
-    Si. He conseguido que hicieran las paces.
Agacha la cabeza mirando el suelo y apartando la mirada, asiente.
´- Ahora,  ¿Me vas a decir que ha pasado?
-    Nada…
-    Mentira. Hasta hace un par de segundos estabas llorando desconsoladamente en la puerta, y si estás aquí es por algo.
Sigue con la cabeza agachada, pero ahora mira sus manos que tiemblan nerviosas. Me mira con todo el rimel corrido y yo abro los ojos y hago un movimiento de cabeza incidiéndola a que me cuente lo pasado.
-    He pillado a Hugo con otra.
-    A ver… explícate, ¿como que con otra?
-    Con otra chica, con otra.
-    Lu, tu eres muy celosa y… perdóname pero muchas veces sin razón…
-    Pero esta vez es distinto. No está como siempre. Y les he pillado besándose…
Me quedo callada con la boca abierta.
-    ¿El lo sabe? ¿Sabe que les vistes?
-    No, no creo. Siguieron a lo suyo después de aquello…
-    La verdad no me sorprende Lu… Sabes que nunca me ha gustado ese chico, me parece que se cree el mejor del mundo y…- callo al ver que los ojos de Lucía se van inundando de lágrimas de nuevo.
Esta vez quien la abraza soy yo. ‘’Bien Blanca, bien’’ me digo para mis adentros.
-    Sí tío, pero sabes que te he ganad…- Lucas y Dani salen de la habitación hablando entre ellos sin darse cuenta de que Lu y yo estábamos en el salón.
En cuanto Lucía los oye se despega de mi se da la vuelta dándoles la espalda y se seca las lágrimas intentando quitar su rimel corrido por sus mejillas. Yo me quedo girada mirando a Lucas. Le hago un gesto para especificar que ella está mal.
-    Blanca yo me voy a ir yendo a casa- dice Lucía levantándose del sofá
-    No por favor, quédate, por mi no hay molestia- dice al instante Lucas
-    Quédate Lu, llama a tu madre y duerme aquí
-    No tengo ropa para mañana, ni la mochila…
-    Yo te dejo ropa, y pasamos pronto por tu casa y la recogemos- miro a Lucía con carita de cachorrito y con las manos cruzadas en forma de suplica anteponiendo mi cara.
-    De acuerdo
-    Íbamos a pedir una pizza – dice Dani que aun no había dicho nada – ¿las pijas de la casa querrán?
-    Pijas dice…
Llamamos a la pizzería y nos traen un par de pizzas con helado para compartir las penas. Realmente, todos estamos mal, se nos nota en el gesto, pero ninguno queremos compartirlo en ese momento. Lucía y yo nos vamos a dormir pronto, mientras que Dani y Lucas se quedan jugando a la play.
-    ¡Buenos días princesa!- salto encima de Lucía despertándole con cosquillas y mimos.
Hoy va a ser un día duro, empezando porque nos hemos tenido que levantar antes. Vamos al baño y nos miramos la cara como si de cincuentonas tratásemos. Mientras ella se ducha yo preparo el desayuno. Veo una nota de mamá diciendo que estábamos nosotros solos y que no llegáramos tarde a clase. La verdad es que no recuerdo si anoche llego papá a casa o no…
Lucas y Dani salen del cuarto, ambos sin camiseta y haciéndose bromas de buena mañana.
-    Buenos días fea – vienen cada uno por un lado y me dan un beso en cada mejilla- ¿Y Lu?
-    Esta duchándose… Oye, vosotros no tenéis hoy clase ¿no?
-    No,  un día para no hacer nada- contesta Dani agarrando una tostada.
-    Pues podríais llevarnos a casa de Lu y luego a clase… así no andamos tanto…
-    Que hermano, ¿las llevamos?
-    No tenemos nada mejor que hacer así que…
Sonrío y sigo poniendo tostadas. Lu sale del baño secándose el pelo con una toalla y entro rápidamente al baño. Me ducho y salgo corriendo. Cerramos la puerta de casa y cada una sube en la moto de un chico, con nuestros respectivos cascos. Primero pasamos por casa de Lu para coger su mochila y más tarde ya llegamos al insti.
Las primeras clases se pasan rápidas, no son muy pesadas y eso hace que prestemos más atención. El descanso y de nuevo 3 horas más.
Por fin acaba el día. Lu y yo salimos de clase escopetadas.
-    Mierda, le tenía que entregar el trabajo a Lola y se me ha olvidado
-    Va que te espero aquí
Subo corriendo las escaleras y me voy al despacho de la profesora. Puerta cerrada. Si no se lo entrego es posible que suspenda. Meto la carpeta por debajo de la puerta y bajo tranquila las escaleras.
Llego donde está Lu, pero está rara. Con una sonrisa picaresca en la cara que me extraña.
-    ¿Que te pasa a ti?

-    Nada nada- ríe un dulce ‘’jijiji’’ que hace que me extrañe un tanto

martes, 12 de noviembre de 2013

Capitulo 7

*Capitulo 7*
Cuelgo el móvil y voy al salón. Lucas ya no esta. Me asusto, sinceramente.
‘’ ¿Y si me ha escuchado? ¿Y si ahora se ha ido?’’
Pero oigo risas desde el baño. Me acerco y suspiro. Lucas esta ayudando a Carlota a bañarse. Les observo desde la puerta, medio escondida, sin que se me vea mucho.
-    ¡Mira pequeña! ¡Nos espían!
-    ¡AY! ¡Me habéis pillado!
-    Bueno, solo es ella, no pasa nada – ríe dulcemente Carlota.
Me quedo allí hablando un rato, pero sin pasar más allá de la puerta. Mi móvil vibra.
Un whatsapp:
‘’Estoy debajo de tu casa’’
Tuerzo el morro.
-    Ahora vengo ¿vale? Voy a tirar la basura
Cojo una chaqueta de Lucas y salgo de casa. Voy bajando las escaleras mientras pienso que decirle… Llego al portal, saco las llaves y salgo.
-    Hola
-    Hola
Le doy dos besos
-    ¿Que tal todo? ¿Como te ha ido?
-    Bien, no es mi mejor día pero bueno… ¿y a ti? Hace mucho que no te veía…
-    Bien… Blanca ¿que pasa? ¿Porque me has llamado?
-    Dani, Lucas está mal… está muy mal…
Dani. Hacia tanto que no lo veía... Siempre ha sido el mejor amigo de mi hermano, no había tarde que no estuviera en casa y ahora… están mas distanciados que nunca. Dani y yo, nunca hemos tenido una relación especial, él era el mejor amigo de mi hermano y yo la hermana de su colega. Pero desde pequeña me había encantado. Esta más delgado, con su pelo rubio largo, sin cresta y con melena y sus preciosos ojos azules un tanto apagados.
-    Mira Blanca, sabes que no tengo nada en contra tuya, ni de tu familia. Siempre me he sentido en casa, es mas, en ocasiones más a gusto que en la mía propia, pero tu hermano ha decidido no querer volverme a ver y yo ahí no puedo actuar…
-    Dani, te echa de menos, yo lo se. Hasta hace un momento me ha dicho que se sentía solo, ¿porque te piensas que es si no es por que te extraña?
Se hace el silencio. Agacha la cabeza, él también le echa de menos.
-    ¿Porque no subes y hablas con él?
-    Blanca, me prohibió volver a subir a tu casa. No quiere verme, ha intentado muchas veces hablar con él y no quiere, ¿que iba a cambiar ahora?
-    Pues que ahora está jodido, y necesita un amigo al que contárselo. Yo le apoyo, pero no soy su amiga, soy su hermana y tú eres su amigo de toda la vida.
-    No me deja ni subir a tu casa, ni una llamada, nada desde hace 6 meses. Todo ha cambiado…
-    Bueno, él no te dejara, pero yo si. Así que sube ya.
Dani me mira y esboza una leve sonrisa. Subimos en silencio, sin decir nada. Cuando voy a abrir la puerta, le miro y hago un gesto de que no pasaría nada.
-    Lu, ¿donde paras?
-    En mi cuarto
-    Ven al salón por favor
Sale de su cuarto con la cabeza agachada y secándose el pelo
-    Que pasa enana no podi…
Levanta la cabeza y entonces ve a Dani a mi lado. Se interrumpe a si mismo por su asombro
-    ¿Que haces aquí? Sabes que tienes la entrada prohibida en esta casa
Lucas se dispone a empujar a Dani para tirarlo de casa pero me interpongo entre ellos. Le freno pero no me mira.
-    Lucas lo he llamado yo
-    ¿Porque? ¡No te metas en mis cosas Blanca! ¡¿! ¿Cuantas veces te lo tengo que decir?!?!
-    ¡LAS QUE SEAN NECESARIAS! ¡Y NO ME CHILLES LUCAS!
Me mira con cara de odio y se da la vuelta. Se lleva la mano a la boca y muerde su nudillo.
- Siéntate y déjame hablar por favor…
Nos mira. Primero a Dani, y en unos segundos a mi.
-    Os escucho- dice sentándose en el sofá intentando parecer tranquilo
Miro a Dani y suspiro.
-    Mira Lucas, tú no estas bien, no lo estas. Admítelo. Te están pasando muchas cosas últimamente y te sientes solo. Sientes que no puedes confiar en nadie lo suficiente como para contarlo. Os echáis los dos de menos, ¿Por qué tenéis que dejar una amistad de tantos años por una chorrada?
-    No fue una chorr…
-    ¡Cállate!- le interrumpo-  No he acabado de hablar. No hay nada, NADA ¿me oyes? Nada tan importante como para romper una amistad de 16 años Lucas. Y esto también va por ti Dani- le miro- Va por los dos. Hablar lo que tengáis que hablar y solucionar las cosas, que parecéis crios joder…
Dani me mira un tanto acobardado.
-    Lucas… Yo te he echado mucho de menos, me han estado pasando cosas y…
-    Yo también te he echado de menos hermano. – se abrazan – Vamos al cuarto y nos ponemos al día.
-    ¡EH! ¿Y yo que? Un ‘’gracias’’ no estaría mal…
Vienen los dos a la vez y me abrazan. Y van a camino a la habitación.
- Por cierto, luego quiero hablar contigo- me dice Lucas antes de entrar a su cuarto.
Asiento con la cabeza y empiezo a preparar la cena de Carlota. Mama aun no ha llegado aun a casa…
*Llamada*
Blanca: Mama, estas bien? Vas a venir a casa?
Ángela (madre): Cielo, se me ha olvidado decirtelo, que me voy a quedar a dormir a casa de la tía vale? Más tarde irá papa
Blanca: Vale, mañana tengo que llevar a Carlota?
Ángela: No, iré temprano y la llevo yo tranquila. Te dejo, te quiero.
Blanca: Vale, te quiero.
Mientras le preparo la cena pienso en lo rápido que los hombres hacen las paces… La mujeres somos más rencorosas, sí. Ya he acabado. Voy a por la pequeña a su cuarto. Carlota cena hoy más pronto, como Dani está aquí, cenaremos los tres solos un poco más tarde.
Estoy vigilando que se coma todo y una vez acabado le daré una pieza de tableta de chocolate.
Voy a por agua a la cocina pero llaman a la puerta. Cierro la nevera y me dirijo a abrir.
Llaman varias veces más, repetidamente y con insistencia.

Abro  y mi cara cambia por completo.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Capitulo 6

Doy un paso hacia atrás. Me tiemblan las piernas. El gesto de mi cara cambia. El miedo se apodera de los nervios, la rabia de la inquietud y mi mano deja de moverse inquieta.
-    ¿Que haces tu aquí?- pongo énfasis en el ‘’tu’’ ya que esperaba a cualquier persona menos a él.
-    Hola eh… ¿No me echabas de menos?
-    Pues no ¿que quieres?
-    ¿Que pasa? ¿no te gusto mi carta?
-    ¿Que haces buscándome Manu? Creo que las cosas quedaron bastante claritas cuando lo dejamos ¿no crees?
-    Eh, tu a mi no me hables de esta manera ¿me entiendes? Tan guapa y tan bocazas, veo que no has cambiado.
Me coge del brazo y me aprieta. Me aprieta tanto que me hace daño. Miro a Blas y veo que esta poniéndose muy nervioso y en su cara se puede ver la preocupación. Mira mi cara y ve que le necesito aquí y ahora, se levanta y viene casi corriendo hacia donde estamos.
-    Manu suéltame
-    Y si no quiero ¿que?
-    ¿No te ha dicho que la sueltes? Pues suéltala ya.
La tensión se puede palpar en el ambiente.
-    Hombre Blas, que eres ahora ¿su príncipe azul? Sabia que ibas detrás de ella pero, ¿tanto?
-    Que la sueltes, no te lo voy a repetir ni una sola vez más.
Mira a Blas con cierto descaro y luego me mira a mí. Me aprieta mas fuerte y entonces me suelta.
-    Está bien. No quiero peleas. Esta vez ganas tu Blanquita, pero no te olvides, yo siempre estoy ojo avizor
-    Pirate ya anda
Y se va. Con sus aires chulescos. Y entonces Blas me abraza, me abraza como nunca antes lo había echo. Me transmitía ternura y protección en un simple abrazo. Y entonces rompo ha llorar. El me abraza más fuerte y me acaricia el pelo apretando mi cabeza contra su pecho. Y me besa en la frente lentamente mientras me susurra ‘’tranquila, no pasa nada, estoy aquí contigo pequeña’’
- ¿Porque tenía que ser él Blas? ¿Porque?-  digo entre sollozos y como puedo sin dejar de llorar
- Va chiqui, tranquila por favor, me mata verte así. No quiero que llores más ¿de acuerdo?-me dice mientras me quita las lágrimas de la cara. Andamos lentamente y me agarra. Blas nota que si no me sujeta, me caigo por los suelos, me faltan fuerzas.
Intento calmarme, pero se me hace tan complicado. Manu. Con todo el daño que me ha hecho, todo lo que he sufrido por él ahora ¿para que me busca? No entiendo nada. No quiero pensar en lo que nos pasó…
-    Deja de pensar ¿vale? Tranquilízate y paseemos, tu madre no te puede ver así y a mi se me parte el alma cada vez que derramas una lágrima.
Blas se mete en mis pensamientos. Por un momento me había olvidado de que estaba allí, conmigo, aunque era complicado. Es el mástil que sostiene mi vela negra.
Damos un par de vueltas, pero no se me pasa el sofoco y entonces para en seco. Nos quedamos en medio de la calle, donde pasa mucha gente, aprisa y con frío. Se para enfrente mío.
-    Tú mira ¡eh!
Y le veo que saca su Iphone del bolsillo y con un pequeño altavoz pone música. Música y se pone a bailar. La gente lo mira y yo estoy ahí, delante, atónita y con la cara llena de lágrimas.
Empieza a hacer el tonto y empiezo a reír. Me hace ademán de que vaya con él pero yo le digo que no que esta loco. Pero me coge del brazo y nos ponemos los dos a bailar, ahí, en medio de la calle. La gente se une y nos hacen un coro. No se da cuenta y me escondo entre la gente para que no me vuelva a sacar a bailar. Acaba la canción. Todos aplauden y se dispersan. Coge sus cosas y se acerca a mí.
-    Gracias
-    ¿Porque? Solo me apetecía hacer el ridículo eh, no he hecho nada más…
-    Calla tonto, vamos a casa anda.
Mi cara ya tiene algo más de brillo, ya tengo una sonrisa. Me agarro al brazo de Blas y vamos paseando hasta casa. Una vez hemos llegado al portal subimos juntos a casa, recordando viejos tiempos entre risas. Llegamos arriba.
-    Espero que mi madre no note nada…
-    Tranquila…- y me sonríe dulcemente
Abro la puerta y entramos.
-    ¡Hola mama!
Pero no, mi madre no estaba
-    La mama no está Blanc, se ha ido ha hacer unas compras o no sé que
-    Ah vale – suspiro
-    Hola Lucas ¿que tal todo?- Lucas y Blas se dan un apretón de manos en señal de saludo
-    Bien, todo como siempre, ¿y tu tío? ¿Como va? Hacia mucho que no te veíamos por aquí…
-    Lucas, Blas estuvo en Ávila por eso no ha venido…
-    Ah vale vale. Bueno, Marcos y Carlota están en el cuarto de ella jugando. Voy a por ellos.
Y se va, comiéndose un pastelito, a la habitación de la pequeña Carlota
- Bueno Blas, gracias por lo de esta tarde, sin ti no se que hubiera pasado enserio…
- Tu tranquila, ya veras como ese capullo no vuelve a molestarte ¿vale? Este sábado nos vamos de fiesta y te despejas. Y no acepto un no por respuesta.
Y le sonrío afirmando a su propuesta. Sale Marcos corriendo de la habitación de Carlota con ella detrás persiguiéndole y luego Lucas con su pastelito.
- Bueno me voy, mañana hablamos. – me da un leve beso en la mejilla y se va con Marcos
- Venga canija, ¿que haces que aun no te has duchado? Venga que como te vea mama…
Doy un empujoncito a Carlota y va corriendo al baño
-    Eh espera…
-    ¿Que pasa?
-    ¿Por que has llorado?
-    No he llorado…
-    Blanca, se te nota mucho cuando lloras. Es más has llorado mucho.
-    Que no pasa nada tranquilo…
-    Quiero que luego me lo cuentes, ten confianza en tu hermano mayor…
-    Enserio que estoy bien. ¿Tú como vas con lo tuyo?
-    ¿Con que de todo? ¿Con lo de papá o que voy a ser papá?
-    Lo segundo…
-    Mañana va a el ginecólogo a ver que le dice… No se, estoy en una extraña sensación.
-    Bueno eso es normal…
-    Me siento solo Blanca…
-    Lucas… ya sabes lo que te digo siempre… coge el teléfono y llama a…
-    NO- me interrumpe- esa amistad se acabó y no le des más vueltas al tema
-    ¡Eres un estupido!
Me voy a mi cuarto y me tumbo bocaarriba en la cama. Estoy triste por lo de Manu y enfadada por lo de Lucas.
‘’! Es imbecil!’’ pienso. ‘’Pues si no lo llamas tu, lo haré yo’’
Salgo del cuarto y observo si Lucas sigue en el salón o donde está. Cierro sigilosamente la puerta y marco un número de teléfono
*Llamada telefónica*
¿?: ¿Si?
Blanca: Hola… ¿Sabes quien soy?
¿?: Claro que si… ¿Que pasa?
Blanca: Necesito que vengas a mi casa…

¿?: En 10 minutos me tienes en el portal.