sábado, 15 de febrero de 2014

Capitulo 18.

Cojo esa mano y es de hombre, lo noto. La pongo encima de la mesa y me giro bruscamente.
- Uy, ¿ahora dejas de mover ese culo?
Un tío, alto, un poco más que yo con tacones, ciclado y con una camiseta de pico que odio. Un cani, básicamente hablando.
- ¿Y tu quien cojones eres?
El tío me mira y se ríe. Mira al fondo y me giro. Un grupito de tios,  igual que este, le miran y se ríen.
- Soy aquel que te va  a follar como quien nunca lo ha hecho- dice con un horrible aliento acercándose a mi oído, susurrando
- ¡Quítate payaso!- le pego un empujón hacia atrás.
Este me mira con odio y asco y oigo un 'uuuuh' por el fondo.
- He dicho que te voy a follar, no se si lo has entendido bien, puedes colaborar o no.- me agarra de la muñeca y me tira hacía él.
De la nada aparece Edu.
- Eh tu, ¿no te ha dicho que te quites? Pues hazlo ya.
El tío, mira hacia el frente y ve a Edu, pero él sigue intentadome besar mientras yo forcejeo. Y entonces, detrás de él veo a Blas. Con cara de querer matarle. Una mirada que nunca había visto antes en él.
-Eh gilipollas, ¿te lo tengo que repetir yo? Que la sueltes. Y la sueltas ya.
Y entonces me suelta y me empuja hacía atrás. Edu me coge al vuelo y gracias a él no me caigo. A partir de ahí, todo para muy rápido.
El chaval se acerca a Blas y le propina un cabezazo, haciendo que éste se mueva bastante e incluso casi caiga. Él corriendo coge su cabeza y le da un golpe con su rodilla, haciendo que la nariz le empiece a sangrar. Y entonces empiezan a venir sus amigitos. Edu corre a la ayuda de su amigo. 5 contra 2, no era justo. Edu se pone a pelear con dos mientras que el de la nariz está en el suelo, otro lo recoge y el quinto comienza a pegarle. Blas esquiva 1, 2. El tercer puñetazo le da de lleno, y hace que se le parta el labio. No puedo evitarlo y me tiro encima de aquel que está pegando a mi mejor amigo. Empiezo a darle puñetazos en la espalda o a taparle los ojos para que tuviera que parar. Y entonces el que estaba con el de la nariz me agarra y me separa. Y yo veo como le da un golpe en el estomago, otro en las costillas. Seguridad no viene. Nadie viene. Nadie nos ayuda. Y de repente, el camarero que estaba hablando con Lu salta la barra y comienza a darle al que estaba pegando a Blas. Un puñetazo tras otro. Edu mete una patada a uno y hace que caiga. Y de pronto 5 seguratas los cogen. A Edu, Blas y el camarero, seguramente despedido al día siguiente. Y el tío que me estaba sujetando ya no está. Ninguno de los 5 están. Y viene Lu corriendo y me abraza. Estoy en un estado un poco de shock. Salimos de la discoteca y ahí están los 3, con la policía. Veo como Blas me señala y viene una policía.
- ¿Eres Blanca?
Sin saber como respondo- sí
- Tenemos que hacerte unas preguntas.
Estoy como media hora hablando con ella y otro policía más. Al ser defensa, no nos meterán a ninguno en  el calabozo, pero ya nos han dado un aviso. Mientras declaro, los 3 están en la ambulancia, poniéndoles vendas y curando las heridas recién abiertas.
La ambulancia se va. La policía también. Veo a Blas y me tiro encima de el.
Oigo un 'au' y me separo con toda la cara mojada.
- Eres imbécil- digo llorando
Él solo sonríe en símbolo de que está bien.
- Esto a sido culpa mía.
- No digas eso tonta, ven aquí.- y abrazo a Edu.
Tengo los sentimientos a flor de piel.
- Gracias Edu, por haberme defendido y por cogerme luego- reímos un poco - Y a ti también, no te conozco pero gracias por ayudar a estos imbéciles.- digo hablándole al camarero.
- Tranquila, os he visto en apuros y tenía que ayudar, además odiaba este trabajo, ya estoy despedido así que... - reímos todos por la simpatía de ese chaval- Por cierto soy David
- Encantada, soy Blanca- le doy dos besos- este es Blas, Edu y... ¿y mi prima?
- Cabrones de mierda, capullos, imbéciles... anda que esperáis guarros. Y yo ahí metida y sin poder salir. Os odio a todos.- Carla sale de las discoteca con los zapatos en la mano y un tanto aturdida, tanto por la pelea como por el alcohol. Todos reímos porque a sido un tanto cómico.
- Bueno ¿y ahora que hacemos?- dice  Lu.
Nos quedamos callados todos.
- A ver son las 6'45. O nos vamos a tomarnos un chocolate o...- interrumpimos a Edu y decimos todos al unisono que si.
- David, ¿te vienes?- digo
- Por supuesto, aquí ya no me necesitan.
Nos vamos todos andando por la calle y buscando muertos de frío un sitio  para tomar un chocolate caliente. Edu y Carla van un poco más delante y Blas, Lucía, David y yo todos juntos y cogidos entre nosotros. Vemos una magnifica cafetería y sin pensarlo dos veces entramos dentro. Comemos y hacemos un poco el tonto y entonces nos entra la gran duda existencial ¿y ahora que?. David se ofrece a llevarnos a su casa en la que vive  solo, está un poco lejos de donde estamos nosotros, pero a  si se nos pasa del todo el pedo. Camino allí vamos bailando por la calle y cantando. Pienso que debería de avisar a mi madre aunque fuera con un SMS y le digo que duermo en casa de un amigo, que llegaría un poco más tarde. Llegamos a su casa y todos nos quedamos flipando. Un piso gigante, con terraza, futbolin, unas vistas preciosas de Madrid. Cogemos unas mantas y nos vamos a su terraza a ver el amanecer. Estamos  de una forma un poco rara, como formando una U. Edu es el primero en empezarla, luego Carla apoyada, Lucia totalmente dormida y yo apoyada en Blas. David es el último en sentarse al lado de Blas. Oigo como hablan entre ellos  pero al poco me quedo dormida, y a mi lado las demás chicas.

domingo, 2 de febrero de 2014

Capitulo 17

- Blanca, ¿esto a sido un trampa? Sabes que no me llevo bien con él.
- Mira Lu, es hora de que os comportéis como adultos y os sentéis de una vez a aclarar las cosas.
Cojo de la mano a mi amiga y tiro de ella mientras me acerco entre la masa de gente en dirección a Blas.
Él, esta con Edu. Oigo a mi prima por detrás quejándose de lo rápido que íbamos andando.
Me pongo enfrente de Blas.
-¡Hola!
Este me mira sofocada y luego mira a Lucia que se esconde con el pelo la cara.
- Buenas- me da dos besos- este es Edu, creo que ya habéis coincidido alguna vez. Ella es Lucía y ella...
Mira a Carla sin saber que decir, ya que a la pobre ni la he presentado.
- ¡AY! Es verdad. Ella es mi prima Carla.
Edu nos da dos besos a cada una y se queda un tanto parado frente a mi prima.
Entramos a la discoteca y curiosamente Blas no me ha preguntado por que he ido con mi prima y mi amiga. Nos vamos a la barra y nos pedimos una copa. Al tenerla ya en la mano, nos sentamos en unos sofás que hay un poco alejados de la pista de baile y que no hay mucho ruido.
Mi prima se hace un poco la sueca y se lleva a Edu a la barra por que ella ''despistada'' no se ha pedido nada.
Estamos los tres solos en el sofá. Ninguno dirige la palabra al otro. Nadie habla. Yo estoy en medio de ambos pero nadie saca un tema de conversación. Decido pasar al ataque.
- Pero bueno, ¿tu no piensas hablarle?- miro a Lucía que estaba dándome la espalda con la cabeza- ¿y tu que? ¿no me piensas preguntar porque no te he avisado de que vendría ella?
Ninguno de los dos me contesta. Pero maldita sea, ¿que habrá pasado?
Me levanto con la intención de irme pero una mano me coge de la muñeca. Es Lucía, que aun sentada me agarra y me dice con los labios ''por favor''. Entiendo que quiere que me quede así que me siento, cruzo mis piernas y le doy un trago a mi cubata de vodka azul con limón. Lucía se gira hacía mi y sus manos comienzan a moverse temblorosas.
- Blas y yo nos conocemos desde que teníamos 3 años. Antes incluso que tu llegaras a nuestras vidas. Él venía a mi casa, y yo a la suya, era algo normal pasarnos el día juntos. Nuestras madres siempre estaban juntas, en el parque, en la cafetería, y nosotros con ellas revoloteando por ahí. Sinceramente, rara vez no estábamos juntos. Si venía a mi casa hacíamos puzzles y si iba yo a la suya jugábamos a la play. Ha sido siempre el hermano que nunca tuve- dice con una sonrisa nerviosa y a punto de llorar.- Una tarde, no teníamos nada que hacer. La play no iba y no teníamos nada que ver en la tele, estábamos aburridos. Buscamos a nuestras madres por la casa y no las encontrábamos, solo quedaba una habitación en la que mirar.-Lucía agacha más la mirada- Yo insistí en entrar y cotillear que hacían, no sabía que iba a pasar. de pronto, Blas abrió la puerta despacito y solo un poco. Se oían gemidos y bultos tras las sabanas. Nosotros en vez de irnos nos quedamos ahí mirando.- se calla
- De pronto salió la cara de su madre debajo de las sabanas, apoyándose contra la pared. En unos segundos apareció por debajo de ella la mía. Y se besaron, en nuestra cara. Comenzaron a disfrutar como si no hubiera un mañana.- Blas se para y mira a Lucía como llora.- a los 20 minutos salieron de la habitación. Nosotros, fuimos al sofá e hicimos como que no pasaba nada, que estábamos viendo la tele tranquilamente. Ellas fueron a fumar a la cocina. Esa tarde Lucía y yo nos despedimos y ya no volvimos a vernos.
- Yo decidí no volver a ir a su casa nunca más, y él siempre ponía escusas para no venir a la mía. Cuando paso esto no eramos tan pequeños, y tristemente, yo lo tengo aun en la cabeza. Nunca más volví a saber de él hasta que llegaste tu y nos juntaste de nuevo. Él no había cambiado nada y no podía evitar que al verle me viniera esa asquerosa imagen a la cabeza. Por culpa de mi madre perdí a mi mejor amigo, mi hermano. Y nunca más lo volví a recuperar. Si no hubiera insistido en entrar todo seguiría igual. - Lu, ahora sí, llora desconsoladamente apoyándose sobre mi hombro.
A mí aun me cuesta de asumir que ha pasado. Bueno lo que paso. Blas se acerca a ella y le abraza. Esta se separa de mi y lo responde el abrazo.
- Nosotros no tuvimos la culpa. Solo fue la curiosidad de dos niños, nada más. Siempre serás importante para mi pequeña.
Y entonces los abrazo yo a ellos. Y me siento en familia. Lucía se seca las lágrimas e intenta buscar una sonrisa. Nosotros le ayudamos diciéndole chistes.
A los 10 minutos llegan Carla y Edu con su copa y decidimos que es hora de ponerse a bailar y disfrutar de la noche, que hemos salido para eso.
Lucía va sola a la barra y mientras yo bailo con mi prima, que hay que admitirlo, salir con esta loca es lo mejor. Veo que pasa el tiempo y Lu no viene. Echo un vistazo a la barra y veo que esta ahí y parece que habla con alguien pero no llego a ver con quien.
Blas me ve intentando cotillear y me coge suavemente del cuello pasándome su brazo.
- Niña ¿pero que miras?
- ¡Blas aupame!- digo entre risas, y sin ir enserio.
Pero él lo hace al pie de la letra y me aúpa. Ahora si que veo. Está hablando con el camarero. Parece que está a gusto así que no iré a interrumpir. El chico parece muy mono. Tiene un toque sexy que le da su puntito. Moreno y así con barbita. Me gusta para ella, si ya es majo, le doy un 10.
- ¡BLAS YA!
Blas me baja y reímos. Los 4 nos ponemos a bailar. Ya llevamos un buen rato y yo decido ir a por otra copa más, pero me alejaré de donde está Lu. Yo me quedo en la barra mientras que Edu va al baño y Blas y Carla están bailando, parece que se han caído bien.
Pido mi copa y espero mientras me muevo pero sin exagerarlo mucho, suavemente. Noto unas manos que me agarran la cintura detrás mio. Yo me quedo en seco y paro de moverme.