lunes, 28 de abril de 2014

Capitulo 22

Se acercó David y apoyo su mano en mi hombro, yo le acaricie en modo de cariño.
-¿Porque tarda tanto en despertar? ¿Porque no saca esa garra que tiene? En vez de malgastar fuerzas discutiendo, ya podria sacar esa rabia y despertar.
- Tranquila Blanca, no te preocupes, ya veras como todo sale bien.
- Gracias David, eres un gran tío, te conozco de apenas unas horas y me has abierto la puerta de tu casa, estas aqui apoyándonos, no se como agradecertelo. - le abrazo y se ríe.
- Mujer, ¡no hay nada que agradecer! Gracias a vosotros de veras, sois una panda estupenda y yo no estoy en mis mejores momentos, y esto también me hace desconectar un poco, ¡y más ahora que no tengo curro!
- ¡Por mi culpa!- reimos los dos.
- Estaba ya harto, sinceramente.  Y sonríe más, tienes una sonrisa preciosa y ya te digo yo- coge aire y lo suelta por la boca- que aquel moreno de allí- señala a Álvaro y ambos le miramos- se muere por que lo hagas, ¿vale?
Asiento con la cabeza y sonrío débilmente. David se va y yo cojo aire mientras observo a Lucas en la habitación. Cruzo los brazos y me toqueteo las uñas mientras miro fijamente.
- Blanca- alguien me llama y me giro. Mamá. Pobrecilla, pasando éste mal trago y el capullo de papa por ahí con su zorrita.¡Que coraje!
-Dime mama- voy hacia la sala y me agarra por el hombro.
-¿Porque no vas a casa? Comes ,te duchas, descansas. Y vosotros también chicos, vuestras madres deben de estar preocupadas, las clases y demás.
- Yo no voy a clase hasta que Lucas no esté bien mamá.
- Yo tampoco Adela, Lucas es como mi hermano, mi madre sabe que estoy aquí.
Mi madre miró al resto. Blas y Lucía también pensaban como Dani.
- Yo soy independiente señora...- rió David.
Ella observo al último, Álvaro, con ojos grandes en forma de pregunta.
- Yo... em... vivo solo pero cerca de mis padres, así que saben lo ocurrido. Y en la universidad saben que estoy aquí, así que no hay problema. - dice mirandome un poco avergonzado.
Mi madre asombrada, deja de mirarlo y vuelve a la carga.
- Bueno, tu te vas a casa. Y vosotros también. Tenéis que descansar.
- Es verdad, ya habéis hecho demasiado y os lo agradezco. Yo os avisaré si pasa algo.
- Bueno nos vamos pero luego volvemos eh -comenta David.
- Si te enteras de cualquier cosa, llámame- casi susurra Lucía.
- Eso cielo, para lo que sea- me abraza Blas.
Me despido de mamá y la tía y salimos todos del hospital. Hablamos un poco de como quedaremos más tarde, mientras David, Dani y sorprendentemente Carla, fuman un cigarrillo.
Álvaro se ofrece a llevarme a casa en coche. Dani hace lo mismo pero con la moto a Carla, y David, Blas y Lucía van en autobús.
Me despido de ellos y me voy al coche de Álvaro. Vamos de camino a casa y el silencio cada vez es más grande. De pronto, suena un móvil mientras estamos parados en un semáforo. Alv se toca el bolsillo, el suyo no es. Busco desesperadamente en el bolso y éste me mira. El semáforo se pone verde, pero él no arranca. Encuentro el movil y sin mirar quien es, lo cojo.
- ¡¿MAMA!?- se me para el corazón- ah Blas, perdona. - Álvaro arranca teniendo ya a coches detrás pitando. Acabo de hablar con él y cuelgo.
- Era Blas.
- Ya...
- Que luego recogerá a mi hermana y la traerá a casa, y así nos vamos todos al hospital. - me callo.
Miro mi fondo de pantalla. Mi hermano y yo de fiesta, hace unos años. De las pocas veces que hemos ido juntos.
- Todo se solucionará. Te lo prometo.
Sonrío. Pongo la radio y tararea la canción que suena. El caso es que me suena mucho. Acabamos los dos tarareandola. Llegamos al portal de casa.
- Bueno...
- ¿Quieres subir?
- Espera que aparque bien- sonríe.
Bajo del coche y espero en el portal. En apenas dos minutos viene. Subimos en silencio y entramos, despacio, yo delante de él. Veo una nota en la encimera.
"Hola cariño, siento no haber podido ir antes. Me ha surgido mucho trabajo, luego pasaré por el hospital. Os quiero."
Estrujo la nota con rabia. No quiero que vaya a ver a Lucas. Maldito necio. Estoy segura de que él tampoco quiere.
- Hey, ¿estás bien?
- Si si, tranquilo, ¿quieres tomar algo?
- No tranquila, me voy a casa. Come y descansa anda. Luego te llamo. - y me da un suave beso en la mejilla.
Yo me encamino a la ducha. Necesito despegarme un poco.
Me meto en la ducha, y sumida en mis pensamientos, me ducho, lavandome el pelo con poca gana. Topo con la mampara negra y me doy un pequeño golpe. Cojo la toalla colocandomela alrededor del cuerpo. Alzo la vista y veo en el espejo lleno de vaho una frase:
"ALL YOU NEED IS LOVE. A. ♥"

martes, 8 de abril de 2014

Capitulo 21

Mire a mi prima confusa, no sabía muy bien de que hablaba. Cuando iba a hablar unos brazos me agarraron de la cintura. Mis manos fueron encima de estas y pude ver que eran de un chico. Me gire y ahí estaba.
-¿Qué haces aquí?
-Me dijo tu prima que tu hermano había tenido un accidente y no quería dejarte sola.
Me ruborizé. Este chico sabe como sacarme los colores.
-Álvaro en serio no hace falta, no te preocupes mi familia está aquí.
-¡CARIÑOOOOO!
Me gire y Álvaro conmigo. Vi a Blas chillandome desde la otra punta de la sala, encabezando un grupo que venía hacia mi donde estaba David, Lucía y Edu.
Blas me abrazó fuerte, muy fuerte
-¿Estas bien?¿Qué ha pasado?
-Si,si yo estoy bien pero Lucas esta ahí aun, inconsciente
-¿Porque no nos has avisado idiota?-dijo Lucía dándome un fuerte abrazo- ¿Y qué hace aquí el bombón de Álvaro - susurró
Le eche una directa mirada que hizo que se callara al instante.
-¿Pero que le ha pasado?-dijo David.
Les conté toda la historia que me había contado Dani y este apareció en cero coma, como si hubiese sido invocado.
-Ehmm... Bueno... No os he presentado a Álvaro -dije cogiendo color en mis mofletes.
Hechas las presentaciones fui a hablar con mi tía y mi madre ya que Carlota jugaba con David, que parecía encantarle los niños. Y entonces me fije. Dani estaba apartado del resto, creo que se sentía tan culpable como yo o más. Pasamos allí la tarde, todos juntos, como una familia, simplemente que a esta familia le faltaba un pilar importante, mi padre.
Obligué a los chicos que se fueran a casa. Nos quedamos Dani y yo en la sala y me acerque a él.
-¿Cuándo dejarás de martirizarte?
-Cuándo despierte. Y aunque lo haga no se sí lo haré.
Oí un barullo acercarse a la sala me levanté y vi a mis amigos con dos sándwiches dos coca colas y un café cada uno.
-¿No os he dicho que os fuerais a casa?
-Si,pero no hemos dicho que te fuéramos a hacer caso -dijo Álvaro.
Por una vez en toda la tarde Dani había dejado escapar una pequeña risa.
- A demás tenéis que comer- dijo Carla
- Y lo siento querida pero no os dejaremos solos, nos necesitáis- dijo lucía
- Y tenéis que comer -dijo Blas entre risas.
Montamos un pequeño picnic en la sala de espera pero sin armar mucho jaleo.
Pasamos allí la noche, menos Edu que tenía que trabajar pero aún así se quedo hasta altas horas de la madrugada.
A las 10 del día siguiente llegaron mi madre y mi tía con ropa para cambiarnos. Mi prima y yo nos metimos en el baño y simplemente nos cambiamos de ropa y nos lavamos los dientes. Cuando salimos del baño vimos a todos riéndose mirando un móvil . Cuando Edu se fue del hospital nos hizo una foto muy cómica en la que salimos todos durmiendo con la cabeza apoyada en el hombro de otro. De pronto el médico irrumpió en la sala y las risas fueron sepultadas. Álvaro agarró mi mano y me miró transmitiéndome tranquilidad.
- No hay novedades aún, sigue sin despertar, lo sentimos.
No pude evitar que se me escapase una lágrima. Me levante de mi asiento y fui a la habitación. Me puse enfrente del cristal en el que se veía la habitación de mi hermano. Puse mi mano contra el cristal y pegue un golpe. Fue el momento en el que completamente me derrumbe.