martes, 24 de junio de 2014

Capitulo 24

María me miró con ojos llorosos. Niega con la cabeza y busca en su bolso. Saca una libretita y apunta algo en una hoja, no me fijo mucho, y tampoco quería hacerlo, no entiendo muy bien que pasa. La arranca y dobla. Coge mi mano y posa la nota dentro. Sin decirme nada, se va medio llorando. Cuando estaba apunto de salir por la puerta de la sala, la maldita sala que se había convertido en nuestra habitación estos días, se giró. Me miró y en su mirada se podía descifrar el miedo, la timidez y a la vez la preocupación por mi hermano. Sí, le quería, pero Lucas a ella no, nunca se ha enamorado de nadie.
Me acerco a Lucía y me apoyo en ella. Estoy mejor que hace unos días pero necesito que despierte ya, los malditos nervios me matan.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Carlota juega con la tía, Dani y Lucía se ponen al día, y yo estoy sumida en mis pensamientos. Me levanto y voy a la habitación donde está Lucas. Mama está dentro, de pie, al lado de su camilla. Le peina. La cresta con los días se le ha bajado y ahora, gracia a mama, se le ha quedado el flequillo de lado. Antes lo llevaba así, más nene, y para mi gusto está más guapo. Sí bueno, Álvaro lleva cresta pero ¿y que? cada una tiene preferencias pero cuando llegan las cosas por casualidad no se puede exigir encima ¿no?. Mama le habla, pero evidentemente no le oigo. No llora, pero se le nota la angustia de su interior. Su corazón se hace añicos por momentos. Solo rezo porque papa no le haya dicho nada y todo vaya bien.
Oigo algo de jaleo en la sala, me asomo un poquito, muy levemente y veo que han llegado David, Edu, Carla y Álvaro. Sonrío a este último y me devuelve la sonrisa. Creo empezar a sentir algo, pero no es el momento.
Me giro de nuevo y mama coge su bolso y sale de la habitación, no antes sin darle un suave beso en la frente a Lucas. Acaricia su mejilla y sale.
-¿Algo nuevo?
Mi madre niega con la cabeza. Le giro la mirada y la vuelvo de nuevo a mi hermano y su camilla. Ella se va, dando una suave caricia en mi brazo. Me quedo ahí, de pie.
Voy al baño y me echo un poco de agua en la nuca para despejarme y salgo.
Saludo a los chicos y me quedo hablando con ellos.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Las 21:30.
Carlota juega con Álvaro, y los chicos siguen con sus charlas. Mis amigos se van a comer algo en la cafetería del hospital, mama, la tía y Carlota, vuelven a casa a descansar y Álvaro y yo nos quedamos haciendo guardia. Solo estamos en la sala nosotros y una señora mayor, que poco tardará en irse. Me apoyo en su hombro y él me rodea con su brazo. Y sin querer me duermo. Sueño con Lucas, lo último vivido estos años, las riñas, las peleas, y los insultos y risas. No se me puede ir. Despierto de pronto. En la sala estoy sola. No hay nadie más, solo son las 00:12. Menuda hora.
Me levanto y vuelvo al maldito cristal de enfrente de la habitación de mi hermano. Así dormidito hasta parece bueno.
- Toma
- Gracias, pensaba que te habías ido.
- Solo he ido a por un café, al quedarte dormida sobre mí, pensé que luego querrías uno. El resto está afuera. Les he mandado allí para que no te despertaran- sonríe
- Gracias, diles que pasen anda- vuelvo a sonreír.
Saca su móvil y envía un whatsapp a Lu.
- Os parecéis mucho, ¿sabes?
- Desde pequeños nos lo dicen. Con el paso del tiempo, cada uno ha ido forjando su carácter y ha tirado hacía un lado, pero realmente somos iguales.- silencio- Voy a entrar un poco ¿vale?- sonrío.
Asiente con la cabeza. Entro con lento paso y voy observando la habitación con delicadeza. Toda blanca, con unas luces más blancas aún, que le dan más luminosidad a la habitación. Una mesita donde está el típico botón por si el propio paciente se despierta y está solo. Una percha que dudo que alguien haya colgado algo ahí y una simple silla al lado de la camilla. No me había fijado hasta ese momento. La cantidad de milagros y desgracias que habrán pasado en esta habitación... Me siento en mi esquinita, le miro y simplemente susurro que sea un milagro lo que pase con él. Cojo su mano, mientras que con la otra, le aparto el pelo. Me tumbo en un ladito, con él, pasando su brazo por detrás mía y agarrando con fuerza su mano. Veo como Álvaro, que seguía ahí de pie, se va.
- Ay hermanito..¿ cuantas veces habremos dormido así? ¿un millón?... Necesito que despiertes ya Lucas, se que eres fuerte y lo conseguirás, yo confío en ti. Hay más gente que el otro día en la sala ¿sabes? Mira te cuento, Dani que bueno, ya sabes, sigue asustado. Luego están Lu y Blas, que han echo las paces y se vuelven ha hablar. La prima sigue aquí también. Mmmm- me hago la pensativa- Edu un amigo de Blas muy majo, ah si David, David te caerá bien, es un tío estupendo y encima yo creo que se trae algo con Lucía si... y Álvaro, bueno, es una historia larga de contar. Pero solo lo haré cuando despiertes eh.- río sola- Puedo ser pesada , pero necesito recordártelo, para que no se te olvide, yo se que me escuchas. Te quiero mucho Lucas, eres mi fiel compañero que siempre está ahí- cojo sus nudillos y los veo aún un poco magullados- Esto es por mi culpa, y que estés aquí también, todo es por mi - lloro. Beso su mano y la aprieto fuerte, empujo mi cabeza contra su pecho- lo siento, lo siento, lo siento...- susurro una vez tras otra.
- Eh pequeña, que me vas ha hacer llorar a mi también.
Me levanto de sopetón, con toda la cara llena de lágrimas.
-¿Lucas?- él asiente- Lucas maldito- le abrazo y lloro más, pero esta vez de felicidad. Le cojo la cara para comprobar que no es un sueño.
Salgo corriendo de la habitación.
-¡¡¡¡UN MÉDICO PORFAVOR!!!!
Todos se levantan corriendo, Dani el primero, preocupado por mis gritos y lágrimas. Un médico y varias enfermeras entran corriendo en la habitación. Me avalancho ante Dani y le abrazo muy fuerte.
- ¡Por fin Dani! ¡Por fin ha despertado!
- No puede ser...- afirmo con la cabeza
Se llevan a Lucas mientras chilla que está bien. Dani me abraza muy fuerte, damos vueltas y todo parece que va ha volver a la normalidad. Abrazo a Lucía y Carla también, todos lloramos de felicidad. El resto también quiere abrazos, Álvaro incluido. Pero su abrazo es algo más especial.
Algo como un "lo sabía".

domingo, 8 de junio de 2014

Capitulo 23

Entre miedo y cariño, sonrío. Le hago una foto y se la envío a las chicas. Me pongo un chandal y me voy directa a la cama, sin ganas de comer.
{...}
Me despierto por el timbrazo de la casa sonando varias veces. Descuelgo el telefonillo.
- ¿Si?- con voz de dormida.
- Chiqui, abre anda.
Le doy al botón y abro la puerta de casa. Voy a la cocina y saco la botella de zumo de la nevera.
- ¡¡¡Teta teta!!!
- ¡Hola corazón! - digo cogiendo en brazos a la pequeña Carlota - ¿Has merendado?
Blas entra en casa con un par de bolsas.
- Ha estado en casa con Marcos, ¿a que si renacuajo?- Carlota asiente- Te he llamado un par de veces y como no lo cogias me la he llevado a casa.
- Anda pequeña, al cuarto ha hacer deberes
-¿Como estas?
Nos sentamos en unos taburetes que tenemos en la cocina. Apoyo mi brazo en vertical, dejando caer mi cabeza sobre este.
- Pfff...- suspiro- mira- le enseño la nota arrugada- que capullo. Aún no se ha dignado a ir ni a verle.
-¿Que vas ha hacer?
- Ni idea. Esperar a que despierte Lucas -nos callamos- ¿que hora es?
- Las siete
-¡Que tarde!  Me pongo unos vaqueros y vamos al hospital.
- Tranquila que no pasa nada
Me voy a la habitación y cojo unos vaqueros. Rápidamente me quito el otro pantalón y me coloco los Levis. Salgo del cuarto subiendomelos mientras chillo a Carlota que nos ibamos.
- ¡He comprado algo de comer!- me chilla Blas desde la cocina. Me acerco a él y le doy un beso de abuela. De esos que demuestras todo tu amor haciendo un gracioso ruido.
- ¡Si es que eres un solete! ¡Ay!- le abrazo por la espalda y él sonríe mientras sigue metiendo coaas en la nevera.
-¿Vamos andando o que?
- Sí, no está lejos. ¡Carlota vamonos!. Ya es hora de que se saque el carné eh. - reimos.
Cojo el movil, monedero y llaves y salimos de casa. Vamos andando un rato y Carlota se pone a cantar.
-Oye, ¿antes he interrumpido?- me sonrojo
-Que va, mas bien has roto el hielo. Estabamos más que callados.
-¿ Y qué? ¿Ha pasado algo?
Saco mi movil y le enseño la foto.
-¡¿OS HABEIS DUCHADO JUNTOS?!
Me rio a carcajada limpia. A Blas se le van a salir los ojos del sitio.
-No bobo. Le  he enviado a subir, y al ver la nota me he quedado chafada, se ha ido y mr he metido en la ducha y cuando he salido estaba eso.
- Uh, que pervertido ¿no? Madre mia con el Alvarito tu... ¡Te habrá visto todo!
- No tonto, está la mampara negra, no se ve nada. A mi me ha parecido bonito.
- Hombre, la frase es bien bonita, pero no se. Eso significa algo chiqui... Yo no quiero decir nada pero como diría Dani... ¡aquí hay tema! Aunque no se, un poco de miedo si me da y- nos miramos y empezamos a reírnos. Cuando coje carrerilla no hay quien lo pare.
-¡Ay Blasin, Blasin!
- Así estas más guapa. Hacía días que no sonreias.
- Bueno, es normal, entiendeme- sonrio débilmente- ¿Con Lucía bien?
-Sí, todo bien. Aunque aquella también, ¡Anda que no se le nota que le mola el nuevo tú!
-¿David? ¡Pero si desde la discoteca no han parado de estar el uno con el otro!
-Ya lo se ya- reímos una vez más juntos
Me gusta mucho estar con Blas. Desde pequeña ha sido mi gran apoyo, no se como agradecérselo. Necesitaría toda una vida. Es lo mejor sin duda.
Llegamos al hospital de nuevo. Carlota me da la mano igual de asustada que yo o más. Entrar ahí una vez más es tentar con la maldita suerte.
- Eh guapas, ¡no os podéis quedar ahí! Ay que mirar hacia delante y seguir siempre luchando ¿vale? Como lo está haciendo el tete- se agacha y le toca la nariz a Carlota- siempre ¿vale?- me extiende su mano y yo la cojo con fuerza.
- Siempre- digo con nuevas lágrimas en los ojos.
Cojo a Carlota en brazos y me la cargo encima. Entramos los tres cogidos ,cuando llegamos a la planta donde está Lucas, mi hermana baja bruscamente de mis brazos y va a mi tia.
Allí están Dani, Lucía y sorprendentemente María.
Me acerco a mi tia y le saludo.
-¿Y mamá?
- Dentro, con tu hermano.
- No ha...
- No cariño- asiento con la cabeza
-¿Y ella?- susurro refiriendome a Maria.
- Quiere hablar contigo...
Saludo a mis amigos y me acerco a ella. Está muy cambiada de cuando la vi en casa. Más pálida, con ojeras y el pelo liso suelto.
- Hola
- Hola Blanca.- me da la mano y nos damos un apretón. Nos alejamos para tener algo de privacidad.
-¿Pasa algo?- digo sin que se note, señalando su tripa.
- No tranquila, está bien- silencio incomodo.- ¿como está él?
- Los médicos no saben muy bien.
- Blanca yo... yo le quiero, pero no puedo abortat. Hemos hecho las cosas mal y hay que apechugar, no escurrir el bulto.
-¿De verdad le quieres?
- Mucho.
- Pues vete. Vete y que no te vea aquí, conozco a mi hermano y se que no se lo tomaría a bien.
- Pero Blanca...
-María, hazme caso. Por favor, vete. Nos ahorraras un disgusto a todos. Yo te avisare si pasa algo.

lunes, 28 de abril de 2014

Capitulo 22

Se acercó David y apoyo su mano en mi hombro, yo le acaricie en modo de cariño.
-¿Porque tarda tanto en despertar? ¿Porque no saca esa garra que tiene? En vez de malgastar fuerzas discutiendo, ya podria sacar esa rabia y despertar.
- Tranquila Blanca, no te preocupes, ya veras como todo sale bien.
- Gracias David, eres un gran tío, te conozco de apenas unas horas y me has abierto la puerta de tu casa, estas aqui apoyándonos, no se como agradecertelo. - le abrazo y se ríe.
- Mujer, ¡no hay nada que agradecer! Gracias a vosotros de veras, sois una panda estupenda y yo no estoy en mis mejores momentos, y esto también me hace desconectar un poco, ¡y más ahora que no tengo curro!
- ¡Por mi culpa!- reimos los dos.
- Estaba ya harto, sinceramente.  Y sonríe más, tienes una sonrisa preciosa y ya te digo yo- coge aire y lo suelta por la boca- que aquel moreno de allí- señala a Álvaro y ambos le miramos- se muere por que lo hagas, ¿vale?
Asiento con la cabeza y sonrío débilmente. David se va y yo cojo aire mientras observo a Lucas en la habitación. Cruzo los brazos y me toqueteo las uñas mientras miro fijamente.
- Blanca- alguien me llama y me giro. Mamá. Pobrecilla, pasando éste mal trago y el capullo de papa por ahí con su zorrita.¡Que coraje!
-Dime mama- voy hacia la sala y me agarra por el hombro.
-¿Porque no vas a casa? Comes ,te duchas, descansas. Y vosotros también chicos, vuestras madres deben de estar preocupadas, las clases y demás.
- Yo no voy a clase hasta que Lucas no esté bien mamá.
- Yo tampoco Adela, Lucas es como mi hermano, mi madre sabe que estoy aquí.
Mi madre miró al resto. Blas y Lucía también pensaban como Dani.
- Yo soy independiente señora...- rió David.
Ella observo al último, Álvaro, con ojos grandes en forma de pregunta.
- Yo... em... vivo solo pero cerca de mis padres, así que saben lo ocurrido. Y en la universidad saben que estoy aquí, así que no hay problema. - dice mirandome un poco avergonzado.
Mi madre asombrada, deja de mirarlo y vuelve a la carga.
- Bueno, tu te vas a casa. Y vosotros también. Tenéis que descansar.
- Es verdad, ya habéis hecho demasiado y os lo agradezco. Yo os avisaré si pasa algo.
- Bueno nos vamos pero luego volvemos eh -comenta David.
- Si te enteras de cualquier cosa, llámame- casi susurra Lucía.
- Eso cielo, para lo que sea- me abraza Blas.
Me despido de mamá y la tía y salimos todos del hospital. Hablamos un poco de como quedaremos más tarde, mientras David, Dani y sorprendentemente Carla, fuman un cigarrillo.
Álvaro se ofrece a llevarme a casa en coche. Dani hace lo mismo pero con la moto a Carla, y David, Blas y Lucía van en autobús.
Me despido de ellos y me voy al coche de Álvaro. Vamos de camino a casa y el silencio cada vez es más grande. De pronto, suena un móvil mientras estamos parados en un semáforo. Alv se toca el bolsillo, el suyo no es. Busco desesperadamente en el bolso y éste me mira. El semáforo se pone verde, pero él no arranca. Encuentro el movil y sin mirar quien es, lo cojo.
- ¡¿MAMA!?- se me para el corazón- ah Blas, perdona. - Álvaro arranca teniendo ya a coches detrás pitando. Acabo de hablar con él y cuelgo.
- Era Blas.
- Ya...
- Que luego recogerá a mi hermana y la traerá a casa, y así nos vamos todos al hospital. - me callo.
Miro mi fondo de pantalla. Mi hermano y yo de fiesta, hace unos años. De las pocas veces que hemos ido juntos.
- Todo se solucionará. Te lo prometo.
Sonrío. Pongo la radio y tararea la canción que suena. El caso es que me suena mucho. Acabamos los dos tarareandola. Llegamos al portal de casa.
- Bueno...
- ¿Quieres subir?
- Espera que aparque bien- sonríe.
Bajo del coche y espero en el portal. En apenas dos minutos viene. Subimos en silencio y entramos, despacio, yo delante de él. Veo una nota en la encimera.
"Hola cariño, siento no haber podido ir antes. Me ha surgido mucho trabajo, luego pasaré por el hospital. Os quiero."
Estrujo la nota con rabia. No quiero que vaya a ver a Lucas. Maldito necio. Estoy segura de que él tampoco quiere.
- Hey, ¿estás bien?
- Si si, tranquilo, ¿quieres tomar algo?
- No tranquila, me voy a casa. Come y descansa anda. Luego te llamo. - y me da un suave beso en la mejilla.
Yo me encamino a la ducha. Necesito despegarme un poco.
Me meto en la ducha, y sumida en mis pensamientos, me ducho, lavandome el pelo con poca gana. Topo con la mampara negra y me doy un pequeño golpe. Cojo la toalla colocandomela alrededor del cuerpo. Alzo la vista y veo en el espejo lleno de vaho una frase:
"ALL YOU NEED IS LOVE. A. ♥"

martes, 8 de abril de 2014

Capitulo 21

Mire a mi prima confusa, no sabía muy bien de que hablaba. Cuando iba a hablar unos brazos me agarraron de la cintura. Mis manos fueron encima de estas y pude ver que eran de un chico. Me gire y ahí estaba.
-¿Qué haces aquí?
-Me dijo tu prima que tu hermano había tenido un accidente y no quería dejarte sola.
Me ruborizé. Este chico sabe como sacarme los colores.
-Álvaro en serio no hace falta, no te preocupes mi familia está aquí.
-¡CARIÑOOOOO!
Me gire y Álvaro conmigo. Vi a Blas chillandome desde la otra punta de la sala, encabezando un grupo que venía hacia mi donde estaba David, Lucía y Edu.
Blas me abrazó fuerte, muy fuerte
-¿Estas bien?¿Qué ha pasado?
-Si,si yo estoy bien pero Lucas esta ahí aun, inconsciente
-¿Porque no nos has avisado idiota?-dijo Lucía dándome un fuerte abrazo- ¿Y qué hace aquí el bombón de Álvaro - susurró
Le eche una directa mirada que hizo que se callara al instante.
-¿Pero que le ha pasado?-dijo David.
Les conté toda la historia que me había contado Dani y este apareció en cero coma, como si hubiese sido invocado.
-Ehmm... Bueno... No os he presentado a Álvaro -dije cogiendo color en mis mofletes.
Hechas las presentaciones fui a hablar con mi tía y mi madre ya que Carlota jugaba con David, que parecía encantarle los niños. Y entonces me fije. Dani estaba apartado del resto, creo que se sentía tan culpable como yo o más. Pasamos allí la tarde, todos juntos, como una familia, simplemente que a esta familia le faltaba un pilar importante, mi padre.
Obligué a los chicos que se fueran a casa. Nos quedamos Dani y yo en la sala y me acerque a él.
-¿Cuándo dejarás de martirizarte?
-Cuándo despierte. Y aunque lo haga no se sí lo haré.
Oí un barullo acercarse a la sala me levanté y vi a mis amigos con dos sándwiches dos coca colas y un café cada uno.
-¿No os he dicho que os fuerais a casa?
-Si,pero no hemos dicho que te fuéramos a hacer caso -dijo Álvaro.
Por una vez en toda la tarde Dani había dejado escapar una pequeña risa.
- A demás tenéis que comer- dijo Carla
- Y lo siento querida pero no os dejaremos solos, nos necesitáis- dijo lucía
- Y tenéis que comer -dijo Blas entre risas.
Montamos un pequeño picnic en la sala de espera pero sin armar mucho jaleo.
Pasamos allí la noche, menos Edu que tenía que trabajar pero aún así se quedo hasta altas horas de la madrugada.
A las 10 del día siguiente llegaron mi madre y mi tía con ropa para cambiarnos. Mi prima y yo nos metimos en el baño y simplemente nos cambiamos de ropa y nos lavamos los dientes. Cuando salimos del baño vimos a todos riéndose mirando un móvil . Cuando Edu se fue del hospital nos hizo una foto muy cómica en la que salimos todos durmiendo con la cabeza apoyada en el hombro de otro. De pronto el médico irrumpió en la sala y las risas fueron sepultadas. Álvaro agarró mi mano y me miró transmitiéndome tranquilidad.
- No hay novedades aún, sigue sin despertar, lo sentimos.
No pude evitar que se me escapase una lágrima. Me levante de mi asiento y fui a la habitación. Me puse enfrente del cristal en el que se veía la habitación de mi hermano. Puse mi mano contra el cristal y pegue un golpe. Fue el momento en el que completamente me derrumbe.





miércoles, 19 de marzo de 2014

Capitulo 20

No podía, no podía evitar ponerme mal. Él estaba en el hospital por mi culpa y aunque no fuera así yo me sentía la culpable de ello. Las lágrimas trascurrian por mi cara, estaba asustada de qué le pasara algo a mi hermano. Llegamos a el hospital y mi madre nerviosa está en la zona de urgencias. 
- Tranquila, está bien, solo inconsciente. 
- ¿Que a pasado?- digo un poco nerviosa 
- Estaba con Dani. Un coche le ha tocado y han tenido que parar, pero otro a cruzado sin mirar y se lo ha llevado por delante, dejando testigos y dándose a la fuga.
A penas puedo mantenerme en pie. No puedo con mi vida. Mi hermano ahí, en la camilla, quieto y sin decir palabra... No puedo creerlo
- ¡Blanca! - chilla alguien. Es Dani que viene a abrazarme y a contarme lo sucedido. No puedo evitar llorar en ese abrazo. Se me hace imposible. 
Salimos del hospital dejando a mis familiares preocupados dentro por si hay alguna noticia. 
- Lo primero Blanca, perdoname, puede que yo tenga culpa de que él este ahí.
Dani estaba igual de asustado que yo o más, sus ojos azules estaban humedecidos y llenos de lágrimas.
- Tranquilo Dani, cuéntame. 
- Ayer por la tarde vino a casa, había tenido una discusión creo que contigo y vino. Estuvimos la tarde jugando y sin salir de casa. A la noche salimos a un garito nuevo que le habían dicho que estaba muy bien. No bebió en exceso, pero si iba contentillo. Cogimos las motos y en un descampado hicimos un poco el lerdo para llevarnos a unas chicas. Después de estar un rato con ellas, él se canso y decidió que hiciéramos algo más. Queria una pequeña carrera por el centro, pero yo me nege. Me nege tantas veces como pude, hasta que se puso tan pesado que tuve que acceder. En teoría ahí no pasó nada, solo se dio un golpe con un coche y mientras tuvimos que hacer papeleo y tal, dejó la moto en medio de la carretera. Nadie pasaría a estas horas, hasta que un imbecil paró y en vez de esquivar la moto, decidió que la quitara él de en medio. Tu hermano, cabezon como siempre, no quiso, hasta que vio que si no la quitaba la chafaba y como ambos sabemos su moto es de sus seres más preciados.- asentí - Entonces Lucas se puso en medio de la carretera en el mismo lugar donde estaba la moto y de ahí no se movia. Gritaba "a ver si eres igual de chulo y te atreves a atropellarme ahora a mi" y mientras yo estaba con el coche acabando de rellenar los datos, el otro conductor miraba asustado. El coche que estaba enfrente de Lucas retrocedio y mientras, éste, miraba hacia mi. El coche arranco y con toda nuestra seguridad, pensábamos que iba a frenar, pero no. Se llevó a Lucas por delante dejándolo inconsciente en el acto, con un fuerte golpe en la cabeza. El coche asustado, huyó y nosotros llamamos a una ambulancia, una vez en el hospital llamé a tu madre y ella después a ti. Lo siento Blanca, es mi culpa, si le hubiera dicho que no ibamos nada habría pasado.
Dani estaba incluso peor que yo, jamás le había visto así. Le abracé y lloramos juntos. Llegamos a la zona de urgencias y allí estaban todos esperando una respuesta. 
- ¿Familiares de Lucas López?
- ¡Nosotros!- gritamos al unísono.
El doctor nos comento que estaba fuera de peligro y que solo faltaría que se despertará, que podíamos pasar a verle. Ninguno quiso verle en esa situación, ninguno excepto yo. Ellos querían esperar a que se despertará pero yo necesitaba hablar con él. Entre a la habitación donde estaba tumbado. Me senté en una esquinita de la camilla y le observe. 
- Hola hermanito... ya me explicaras que haces aquí eh- me callé- ¿sabes que? ¿Recuerdas esa vez que estabamos en el pueblo y me caí y tu me ayudaste a disimularlo porque si no me iban a reñir? Seguro que te acuerdas, acabamos empapados de agua. Tu decias que el agua de mar cura y ahí me cuidaste... Como haces siempre hermano, con tus más y tus menos pero siempre estas ahí. Por eso tienes que tener esa fuerza de siempre y abrir esos ojos tan bonitos que tienes y decirme una de tus chorradas. Estamos aquí todos, tu familia y los que te queremos. Dani, tu gran amigo, ahí acojonao, la prima que tenía mil ganas de verte. Mama, la tia, nuestra canija asustada de perderte... Todos estamos aquí por ti, por que te queremos ver bien. Tienes que salir a flote ¿vale pequeño?- solté su mano que agarraba y salí llena de lágrimas de la habitación. No había dado ni una sola señal. Nada. Abracé a Dani que era el primero que cruzo mi mirada diciendome en ella que que tal había ido.
- Dani es muy duro joder es muy duro- dije entre lloros- no puedo verle así, no puedo. 
Dani se separó de mi y secó mis lágrimas. 
- Oye, ¿dónde está esa chica que hasta hace dos minutos me estaba diciendo que no me preocupe? Venga pequeña, que todo va a salir bien, ya veras. 
Le abracé y fui a ver a mi prima, que parecia muy contenta...
- ¡Prima! Tengo una sorpresa para ti...- dijo esta con impetud

martes, 4 de marzo de 2014

Capitulo 19

Me despierto y veo como los chicos tienen un café en la mano y están en el salón. Carla ya no está a mi lado y Lucía ronca como un lirón. Me levanto y voy hacia ellos a coger una taza de este. 
-¡Buenos días bombones!
Todos al unísono dicen un agradable buenos días y al instante Carla me acerca una taza de café.  
Estamos todos desayunando en el salón de David, cuando Lucía se levanta y todos echamos a reir por sus pelos un tanto alborotados. 
Son las 10, y ya es hora de volver a casa. Carla y yo salimos de casa de David, despidiendonos de todos ellos que se quedaban un poco mas allí. Ya se nos había pasado el pedo, pero nos apetecia pasear antes de volver a casa, asi que fuimos recordando la historia de la noche pasada. Al llegar a casa, intentamos no hacer ruido. La casa estaba en silencio, y sinceramente parecía vacia. Una nota en la nevera que ponía que nadie había, ciertamente, en la casa. Me acerco al cuarto de Lucas, y tampoco estaba. Era imposible que se hubiera despertado y marchado, lo que queria decir que aun no habia llegado a casa, y eso sinceramente me preocupaba. Le llamé un par de veces pero no contestaba, tambien era un poco lógico después de todo lo que habia pasado. Carla y yo, pusimos la musica a tope y nos duchamos a ritmo de "Burn" de Ellie Goulding. Cantando por toda la casa, nos dimos una buena ducha. El cuarto de baño tenia algo ventajoso y es que, habían dos duchas en el mismo. Una al lado de la otra, asi que mientras nos duchabamos, estabamos también juntas. Echaba mucho de menos a mi prima. Cuando estoy con ella, parece que todo cambia y que nada de el resto importa. Salimos de la ducha a ritmo de "Éxtasis" de Pablo Alboran, un chico que nos encanta a las dos, y más esta versión de extasis. Yo que me había lavado el pelo, estaba secandomelo con la toalla frente al espejo, dejándolo suelto y libre. Al salir del baño, mire el móvil y vi varias llamadas de mi madre, mi tia y de Dani. Llamé a mi madre primero, ya que parecia preocupada.
- ¿Mama? ¿Que pasa?
Oigo una respiración entrecortada al otro lado de la línea.
- Cariño, no te pongas nerviosa pero tu hermano a sufrido un accidente con la moto.
La sonrisa se me borró de la cara, se me palidecio la piel y el movil sin querer se me escurrió de las manos.
Mi prima ágil, lo cojio y hablo con ella. Llamo a un taxi que nos llevaria a el hospital, ya que ninguna de las dos tenemos el carné de conducir. No podía parar de darle vueltas. Mi hermano, aquel que siempre está conmigo cuando le necesito, estaba en el hospital, y yo no podia sentirme mas culpable de ello.

sábado, 15 de febrero de 2014

Capitulo 18.

Cojo esa mano y es de hombre, lo noto. La pongo encima de la mesa y me giro bruscamente.
- Uy, ¿ahora dejas de mover ese culo?
Un tío, alto, un poco más que yo con tacones, ciclado y con una camiseta de pico que odio. Un cani, básicamente hablando.
- ¿Y tu quien cojones eres?
El tío me mira y se ríe. Mira al fondo y me giro. Un grupito de tios,  igual que este, le miran y se ríen.
- Soy aquel que te va  a follar como quien nunca lo ha hecho- dice con un horrible aliento acercándose a mi oído, susurrando
- ¡Quítate payaso!- le pego un empujón hacia atrás.
Este me mira con odio y asco y oigo un 'uuuuh' por el fondo.
- He dicho que te voy a follar, no se si lo has entendido bien, puedes colaborar o no.- me agarra de la muñeca y me tira hacía él.
De la nada aparece Edu.
- Eh tu, ¿no te ha dicho que te quites? Pues hazlo ya.
El tío, mira hacia el frente y ve a Edu, pero él sigue intentadome besar mientras yo forcejeo. Y entonces, detrás de él veo a Blas. Con cara de querer matarle. Una mirada que nunca había visto antes en él.
-Eh gilipollas, ¿te lo tengo que repetir yo? Que la sueltes. Y la sueltas ya.
Y entonces me suelta y me empuja hacía atrás. Edu me coge al vuelo y gracias a él no me caigo. A partir de ahí, todo para muy rápido.
El chaval se acerca a Blas y le propina un cabezazo, haciendo que éste se mueva bastante e incluso casi caiga. Él corriendo coge su cabeza y le da un golpe con su rodilla, haciendo que la nariz le empiece a sangrar. Y entonces empiezan a venir sus amigitos. Edu corre a la ayuda de su amigo. 5 contra 2, no era justo. Edu se pone a pelear con dos mientras que el de la nariz está en el suelo, otro lo recoge y el quinto comienza a pegarle. Blas esquiva 1, 2. El tercer puñetazo le da de lleno, y hace que se le parta el labio. No puedo evitarlo y me tiro encima de aquel que está pegando a mi mejor amigo. Empiezo a darle puñetazos en la espalda o a taparle los ojos para que tuviera que parar. Y entonces el que estaba con el de la nariz me agarra y me separa. Y yo veo como le da un golpe en el estomago, otro en las costillas. Seguridad no viene. Nadie viene. Nadie nos ayuda. Y de repente, el camarero que estaba hablando con Lu salta la barra y comienza a darle al que estaba pegando a Blas. Un puñetazo tras otro. Edu mete una patada a uno y hace que caiga. Y de pronto 5 seguratas los cogen. A Edu, Blas y el camarero, seguramente despedido al día siguiente. Y el tío que me estaba sujetando ya no está. Ninguno de los 5 están. Y viene Lu corriendo y me abraza. Estoy en un estado un poco de shock. Salimos de la discoteca y ahí están los 3, con la policía. Veo como Blas me señala y viene una policía.
- ¿Eres Blanca?
Sin saber como respondo- sí
- Tenemos que hacerte unas preguntas.
Estoy como media hora hablando con ella y otro policía más. Al ser defensa, no nos meterán a ninguno en  el calabozo, pero ya nos han dado un aviso. Mientras declaro, los 3 están en la ambulancia, poniéndoles vendas y curando las heridas recién abiertas.
La ambulancia se va. La policía también. Veo a Blas y me tiro encima de el.
Oigo un 'au' y me separo con toda la cara mojada.
- Eres imbécil- digo llorando
Él solo sonríe en símbolo de que está bien.
- Esto a sido culpa mía.
- No digas eso tonta, ven aquí.- y abrazo a Edu.
Tengo los sentimientos a flor de piel.
- Gracias Edu, por haberme defendido y por cogerme luego- reímos un poco - Y a ti también, no te conozco pero gracias por ayudar a estos imbéciles.- digo hablándole al camarero.
- Tranquila, os he visto en apuros y tenía que ayudar, además odiaba este trabajo, ya estoy despedido así que... - reímos todos por la simpatía de ese chaval- Por cierto soy David
- Encantada, soy Blanca- le doy dos besos- este es Blas, Edu y... ¿y mi prima?
- Cabrones de mierda, capullos, imbéciles... anda que esperáis guarros. Y yo ahí metida y sin poder salir. Os odio a todos.- Carla sale de las discoteca con los zapatos en la mano y un tanto aturdida, tanto por la pelea como por el alcohol. Todos reímos porque a sido un tanto cómico.
- Bueno ¿y ahora que hacemos?- dice  Lu.
Nos quedamos callados todos.
- A ver son las 6'45. O nos vamos a tomarnos un chocolate o...- interrumpimos a Edu y decimos todos al unisono que si.
- David, ¿te vienes?- digo
- Por supuesto, aquí ya no me necesitan.
Nos vamos todos andando por la calle y buscando muertos de frío un sitio  para tomar un chocolate caliente. Edu y Carla van un poco más delante y Blas, Lucía, David y yo todos juntos y cogidos entre nosotros. Vemos una magnifica cafetería y sin pensarlo dos veces entramos dentro. Comemos y hacemos un poco el tonto y entonces nos entra la gran duda existencial ¿y ahora que?. David se ofrece a llevarnos a su casa en la que vive  solo, está un poco lejos de donde estamos nosotros, pero a  si se nos pasa del todo el pedo. Camino allí vamos bailando por la calle y cantando. Pienso que debería de avisar a mi madre aunque fuera con un SMS y le digo que duermo en casa de un amigo, que llegaría un poco más tarde. Llegamos a su casa y todos nos quedamos flipando. Un piso gigante, con terraza, futbolin, unas vistas preciosas de Madrid. Cogemos unas mantas y nos vamos a su terraza a ver el amanecer. Estamos  de una forma un poco rara, como formando una U. Edu es el primero en empezarla, luego Carla apoyada, Lucia totalmente dormida y yo apoyada en Blas. David es el último en sentarse al lado de Blas. Oigo como hablan entre ellos  pero al poco me quedo dormida, y a mi lado las demás chicas.

domingo, 2 de febrero de 2014

Capitulo 17

- Blanca, ¿esto a sido un trampa? Sabes que no me llevo bien con él.
- Mira Lu, es hora de que os comportéis como adultos y os sentéis de una vez a aclarar las cosas.
Cojo de la mano a mi amiga y tiro de ella mientras me acerco entre la masa de gente en dirección a Blas.
Él, esta con Edu. Oigo a mi prima por detrás quejándose de lo rápido que íbamos andando.
Me pongo enfrente de Blas.
-¡Hola!
Este me mira sofocada y luego mira a Lucia que se esconde con el pelo la cara.
- Buenas- me da dos besos- este es Edu, creo que ya habéis coincidido alguna vez. Ella es Lucía y ella...
Mira a Carla sin saber que decir, ya que a la pobre ni la he presentado.
- ¡AY! Es verdad. Ella es mi prima Carla.
Edu nos da dos besos a cada una y se queda un tanto parado frente a mi prima.
Entramos a la discoteca y curiosamente Blas no me ha preguntado por que he ido con mi prima y mi amiga. Nos vamos a la barra y nos pedimos una copa. Al tenerla ya en la mano, nos sentamos en unos sofás que hay un poco alejados de la pista de baile y que no hay mucho ruido.
Mi prima se hace un poco la sueca y se lleva a Edu a la barra por que ella ''despistada'' no se ha pedido nada.
Estamos los tres solos en el sofá. Ninguno dirige la palabra al otro. Nadie habla. Yo estoy en medio de ambos pero nadie saca un tema de conversación. Decido pasar al ataque.
- Pero bueno, ¿tu no piensas hablarle?- miro a Lucía que estaba dándome la espalda con la cabeza- ¿y tu que? ¿no me piensas preguntar porque no te he avisado de que vendría ella?
Ninguno de los dos me contesta. Pero maldita sea, ¿que habrá pasado?
Me levanto con la intención de irme pero una mano me coge de la muñeca. Es Lucía, que aun sentada me agarra y me dice con los labios ''por favor''. Entiendo que quiere que me quede así que me siento, cruzo mis piernas y le doy un trago a mi cubata de vodka azul con limón. Lucía se gira hacía mi y sus manos comienzan a moverse temblorosas.
- Blas y yo nos conocemos desde que teníamos 3 años. Antes incluso que tu llegaras a nuestras vidas. Él venía a mi casa, y yo a la suya, era algo normal pasarnos el día juntos. Nuestras madres siempre estaban juntas, en el parque, en la cafetería, y nosotros con ellas revoloteando por ahí. Sinceramente, rara vez no estábamos juntos. Si venía a mi casa hacíamos puzzles y si iba yo a la suya jugábamos a la play. Ha sido siempre el hermano que nunca tuve- dice con una sonrisa nerviosa y a punto de llorar.- Una tarde, no teníamos nada que hacer. La play no iba y no teníamos nada que ver en la tele, estábamos aburridos. Buscamos a nuestras madres por la casa y no las encontrábamos, solo quedaba una habitación en la que mirar.-Lucía agacha más la mirada- Yo insistí en entrar y cotillear que hacían, no sabía que iba a pasar. de pronto, Blas abrió la puerta despacito y solo un poco. Se oían gemidos y bultos tras las sabanas. Nosotros en vez de irnos nos quedamos ahí mirando.- se calla
- De pronto salió la cara de su madre debajo de las sabanas, apoyándose contra la pared. En unos segundos apareció por debajo de ella la mía. Y se besaron, en nuestra cara. Comenzaron a disfrutar como si no hubiera un mañana.- Blas se para y mira a Lucía como llora.- a los 20 minutos salieron de la habitación. Nosotros, fuimos al sofá e hicimos como que no pasaba nada, que estábamos viendo la tele tranquilamente. Ellas fueron a fumar a la cocina. Esa tarde Lucía y yo nos despedimos y ya no volvimos a vernos.
- Yo decidí no volver a ir a su casa nunca más, y él siempre ponía escusas para no venir a la mía. Cuando paso esto no eramos tan pequeños, y tristemente, yo lo tengo aun en la cabeza. Nunca más volví a saber de él hasta que llegaste tu y nos juntaste de nuevo. Él no había cambiado nada y no podía evitar que al verle me viniera esa asquerosa imagen a la cabeza. Por culpa de mi madre perdí a mi mejor amigo, mi hermano. Y nunca más lo volví a recuperar. Si no hubiera insistido en entrar todo seguiría igual. - Lu, ahora sí, llora desconsoladamente apoyándose sobre mi hombro.
A mí aun me cuesta de asumir que ha pasado. Bueno lo que paso. Blas se acerca a ella y le abraza. Esta se separa de mi y lo responde el abrazo.
- Nosotros no tuvimos la culpa. Solo fue la curiosidad de dos niños, nada más. Siempre serás importante para mi pequeña.
Y entonces los abrazo yo a ellos. Y me siento en familia. Lucía se seca las lágrimas e intenta buscar una sonrisa. Nosotros le ayudamos diciéndole chistes.
A los 10 minutos llegan Carla y Edu con su copa y decidimos que es hora de ponerse a bailar y disfrutar de la noche, que hemos salido para eso.
Lucía va sola a la barra y mientras yo bailo con mi prima, que hay que admitirlo, salir con esta loca es lo mejor. Veo que pasa el tiempo y Lu no viene. Echo un vistazo a la barra y veo que esta ahí y parece que habla con alguien pero no llego a ver con quien.
Blas me ve intentando cotillear y me coge suavemente del cuello pasándome su brazo.
- Niña ¿pero que miras?
- ¡Blas aupame!- digo entre risas, y sin ir enserio.
Pero él lo hace al pie de la letra y me aúpa. Ahora si que veo. Está hablando con el camarero. Parece que está a gusto así que no iré a interrumpir. El chico parece muy mono. Tiene un toque sexy que le da su puntito. Moreno y así con barbita. Me gusta para ella, si ya es majo, le doy un 10.
- ¡BLAS YA!
Blas me baja y reímos. Los 4 nos ponemos a bailar. Ya llevamos un buen rato y yo decido ir a por otra copa más, pero me alejaré de donde está Lu. Yo me quedo en la barra mientras que Edu va al baño y Blas y Carla están bailando, parece que se han caído bien.
Pido mi copa y espero mientras me muevo pero sin exagerarlo mucho, suavemente. Noto unas manos que me agarran la cintura detrás mio. Yo me quedo en seco y paro de moverme.

sábado, 25 de enero de 2014

Capitulo 16

Salgo de mi cuarto y voy encaminada a la cocina. Mamá está allí y veo a Carlota a su lado ''fregando''.
- ¡BUENOOOS DIAAAAS COSAS FEAAAAS!
Les sorprendo a ambas por detrás, haciendo que peguen un pequeño botecito y dándoles un beso a cada una en la mejilla. Me giro a por los cereales y veo a Lucas en el sofá con un libro entre las manos. Se gira y me mira, pero le ignoro y pongo cara de asco. Él, al ver mi reacción se levanta y se va a su cuarto dando un fuerte golpe al cerrar la puerta.
- ¿Pero y a este ahora que le pasa?- dice mi madre confundida
- Que es tonto- dice Carlota como si de algo normal se tratase.
Reímos las 3 y yo mientras desayuno tranquilamente.
- Oye mama, que esta noche me voy con Lucía y Blas de fiesta ¿vale?
Mi madre se gira extrañada, supongo que al haber nombrado a los dos juntos en una frase. Nunca hemos estado los 3 en casa en una tarde de risas, que yo recuerde.
- ¿Lucia y Blas?... Bueno vale, ¿tengo que ir a recogerte o que hacemos?
- No se, si pasa algo de todas formas ya te aviso- ella asiente con la cabeza y continua a lo suyo- A propósito, no me habías dicho que la prima ya había llegado...
-¡AYYYY! Es verdad! Se me había olvidado por completo cariño lo siento... ¿Pero si te dije que hoy comíamos en su casa no?
- Si si, eso si. No te preocupes, me voy a repasar un poco a Platón.
Dejo mi vaso en la pila y voy a mi cuarto. Me siento en la silla y saco los libros de la mochila. Comienzo a hacer resúmenes, ya que me es más fácil estudiar así, cuando alguien irrumpe mi soledad filosófica.
- ¿Vas a estar mucho tiempo así conmigo?
- Todo el que te mereces.
- A ti no te he hecho nada, ¿me puedes explicar porque me tratas como a una rata?
Lentamente dejo de escribir, me giro y me levanto de la silla poniéndome a la altura de su cara.
- Tienes lo que has querido tener Lucas, nada mas ni nada menos. Si todo esto esta pasando es por tu culpa, por tus ganas de ser ''el chulo de barrio'' que no eres. Cuando te pones así te pareces a Rober y sinceramente me das ASCO.
Su respiración va muy fuerte, tengo la sensación que me va a propinar un guantazo en cualquier momento pero me mantengo serena y sin mostrar mi miedo interior.
- No te consiento que me hables así.
- ¿Me estas amenazando?- achino los ojos desafiándole, esperando una respuesta.
Pero este se larga por donde ha venido y da un portazo.
Me quedo de pie, intentado asimilar lo que acaba de ocurrir. Nunca había sido así con él y me sorprendo de mi misma ¿esto es bueno o malo?.
Oigo un segundo portazo, esta vez más leve y más lejano. Creo que se a ido de casa. Me asomo a la ventana y veo como arranca su moto con furia y se va. Conduciendo muy rápido. Desapareciendo entre las calles y los coches.
Intento volver a coger el hilo del estudio, pero nada, es imposible.
Decido darme una segunda ducha y arreglarme para irme  a casa de mi tía, tengo ganas de ver a la petarda de mi prima.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Salimos de casa y mi madre conduce mientras suena la radio de fondo. Cada una esta sumergida en sus pensamientos, y la pequeña canta las canciones que se escuchan. Tengo ganas de ver a Carlita. Es de mi misma edad, a penas unos días mas mayor que yo, pero es una chiquilla, llena de alegría en cada mirada, en cada sonrisa. De pequeñas siempre reñíamos por quien tenia la mejor muñeca o quien iba más guapa a las comidas familiares. Fuimos creciendo juntas y siempre a sido mi segunda hermana. Junto a mi hermano, los 3 éramos inseparables pero fuimos entrando en la adolescencia y ellos se distanciaron un poco más, aunque Lucas también la tiene como una hermana y la mima un montón. Este año nos hemos visto  súper poco. Ella hace muchos cursos y se va fuera del país a practicar los idiomas que ha estudiado de pequeña. Quien sabe, a lo mejor este año me voy con ella a algún sitio. Mi tia, Rosario, siempre a sido muy exigente con los estudios pero realmente no se le podía pedir más, siempre a sido una chica de 10.
Ya hemos llegado a su piso. Llamamos y subimos. En cuanto se abre la puerta unos brazos me rodean y me tiran dentro de la casa. Se me ha olvidado añadir que también es súper cariñosa y dulce. Y un pivón eso si.
- ¡PEROOO TIAAA QUE GUAPAAAA ESTAAAAS!¡ERES UNA MORENAZA CAÑOOOON! ¿Y ESE CULO? ¡PORFIN HACES DEPORTE! ¡¡¡COMO TE ECHABA DE MENOS PRIMAAAAA!!! ¡QUE BONITO ESLLEGAR A CASA! ¡AY COMO TE QUIERO!
Yo me dejo abrazar y me río. Otra cualidad de mi prima es que no se calla ni debajo del agua, pura dinamita. Esta a punto de llorar la tonta de la emoción.
- Venga hija, deja respirar a tu prima y da besos a los demás
Carla y yo nos despegamos y da besos a mi madre y a la pequeña.
Pasamos una divertida velada, ya que Carla no para de contarnos a todos sus experiencias con los franceses. Yo la miro con dulzura mientras como una cabra loca cuenta TODO, pero TODO lo que le ha pasado allí con pelos y señales. Esta toda una muchacha hecha y derecha. Con ese pelazo rubio rizado que tiene y esos ojos negros penetrantes no me extraña que no parara de ligar con lo franceses, lo raro es que no le echaran del país. Esta loca pero en realidad tiene dos dedos de frente. Y es un amor de chica. Se nos hacen las 20:00 de la noche y se me ocurre invitarla a salir esta noche, tener una cómplice me vendrá bien.
- Oye prima, ¿porque no dejas a los franceses ya en paz y me acompañas esta noche de fiesta?
Me mira con los ojos abiertos como platos y se me tira a mis brazos como contestación de que está dispuesta a venir.
Recogemos sus cosas y nos encaminamos a casa. Ella a parte de todo lo lista que es, sabe mucho de moda así que me ayudara a elegir mi vestuario festero.
Le cuento el plan que tengo ideado mientras vamos a recoger a Lu. Llegamos a su casa y aun no estaba ni arreglada. Entre las dos le convencemos y salimos las tres guapas de su casa. Vamos picando un poco de aquí y un poco de allí, en todos los bares de la zona. He quedado con Blas en la puerta de la discoteca. Me ha dicho que se traería a Edu, un chaval majo, lo conozco de alguna que otra vez.
Cuando nos disponemos a entrar a la discoteca Lucía, rápida como una gacela, visualiza a Blas cuando sinceramente, ni yo lo había visto.
- Blanca... tu amiguito Blas esta ahí.

domingo, 19 de enero de 2014

Capitulo 15

Sinceramente, no se que hacer. Entrar o no entrar. Prefiero quedarme, y prestar un poco de atención a la pelea que hay atravesando la puerta.
- !DÉJAME EN PAZ!
- ¿COMO PRETENDES QUE TE DEJE SI NO TE VAS DE MI LADO NI UN SOLO MOMENTO?
Hay un silencio. Me levanto del suelo, pero sigo apoyada en la puerta. Se oye algo muy bajito. Distingo que son voces de un chico y una chica. Él supongo que sera mi hermano pero ¿y ella?. De nuevo vuelven los gritos.
- ¿Que has dicho?
- !QUE TU NO TIENES NI IDEA DE LO QUE ES ESTO!
- ¿ACASO TU TE HAS PUESTO EN MI LUGAR? ¡NO TIENES NI PUTA IDEA DE MI VIDA, NO SABES MI PROBLEMAS Y NO SABES NADA DE MI. NO TIENES DERECHO A DECIRME LO QUE TENGO O NO QUE HACER!
En ese momento decido entrar en casa. Lucas se gira hacía mi con toda la cara roja, a punto de propinarle una patada a algo.
- ¿Que cojones pasa aquí?
Una chica esta sentada en el sofá, con la cabeza agachada y con el pelo cubriéndole la cara, con sus manos en horizontal.
- Nada, ella ya se va.- dice Lucas mirándole con cierto asco.
Ésta se levanta y le mira. - No, no me voy.- se pone enfrente suya, desafiándole.
- Es mi casa, y te estoy diciendo que te largues.
- Lucas, por dios, ¿te quieres tranquilizar?- digo cogiéndole del brazo y arrastrándole hacia mi inútilmente.- y tu cielo, ¿estas bien? ¿quien eres?
La chica me mira, intenta permanecer firme pero noto en su mirada el dolor y miedo que esta teniendo ahora mismo. Lucas no le deja hablar y contesta por ella.
- Solo es un polvo mal follado y que va a salir caro.
Entonces lo entiendo todo. Ella es María, mi ''cuñada''. Esta le propina un buen bofetón, le mira con asco, coge su bolso y sale por la puerta, pero antes, me roza el brazo y con una tierna sonrisa me suelta un gracias. Mientras sale por la puerta, Lucas huye a su cuarto. Me quedo parada por un momento. De estar en medio de un conflicto he acabado sola. Entonces voy a su cuarto. Desde el pasillo se pueden oír pequeños gritos de rabia.
Entro y le veo golpeando su saco con fuerza. Yo solo le miro. Me da un tanto de lástima por que está tirando su vida por la borda. Me siento a la orilla de la cama y entonces decido hablarle.
- ¿Donde están mama y la chiquilla?
Sigue golpeando al saco y sin mirarme me contesta- Han ido a casa de la tía. Seguramente cenen allí.
Y continua.
- ¿Me puedes explicar que cojones a pasado?
No habla, solo le da al saco. Una y otra vez.
- ¿Lucas?
- ¡Nada joder nada!
- A MI NO ME CHILLES ¿TE QUEDA CLARO? YO SOY LA ÚNICA QUE ESTA AQUÍ SIEMPRE PARA TODOS Y NADIE ESTA PARA MI, TU LE HAS REPROCHADO A ELLA SI SABES COMO TE SIENTES PERO ¿Y TU? ¿TU HAS PENSADO COMO SE SIENTE ELLA? LLEVA UN NIÑO EN SU VIENTRE, ¿TE PARECE NORMAL TRATARLE ASÍ? ¡LA PRÓXIMA VEZ TE PIENSAS A QUIEN TIRARTE Y A QUIEN NO, PERO ESTOY HARTA DE ESTAR AQUÍ SIENDO LA ÚNICA QUE TE APOYA! !LA ÚNICA!
Dicho esto, y bastante cabreada, salgo del cuarto y me dirijo a la habitación de enfrente, mi habitación.
Me tiro encima de la cama dejando caer mis cosas al suelo, tapo mi boca con la almohada y chillo. Chillo hasta quedarme dormida.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Por fin es sábado. Me despierto y no  recuerdo exactamente como me dormí ayer. Llevo la misma ropa y tengo la cara un poco húmeda.
Me levanto y me voy directa a la ducha, antes de hacer nada. Salgo y entonces ya me cambio de ropa y me visto, pero no me arreglo mucho. Voy a mi móvil. Madre mía que cantidad de chats.
2 de Álvaro
3 de Blas
6 de Lucia
234 del grupo de clase
Y 1 de Carla, mi prima.
*whatsapp Alv*
Alvaro: BUENOS DIAAAAS! - enviado a las 10´15
            Tengo que decirte que a pesar de el momento drama de ayer disfrute mucho de la comida. Lo digo enserio, espero que tu también lo pasaras tan genial como yo *icono de la flamenca*- enviado a las 10'16
Lanzo una gran carcajada y contesto
Blanca: Yo también me lo pase muy bien. A pesar de todo. *carita besito* - enviado a las 10´45
*whatsapp Blas*
Blas: PEQUEÑAAAAAA!!! - enviado a las 10'30
        No olvides que hoy es sábado y tenemos PARTYYY PARTYYY UUUH UUUHHH - enviado a las 10'30
        ¿Paso a por ti o como quedamos? - enviado a las 10'31
Blanca: CHIQUIIIIIIIIIIIII!!!!!!!!!!!!! No idiota, no se me olvida, luego te llamo y te digo! Te love!- enviado a las 10'47
*whatsapp Lucia*
Lu: Nenaaaa que tal con Alvaritoooooo?- enviado a las 21'45
     Tia, no te he contado lo de Hugo al final - enviado a las 23'57
     Te necesito joder, no puedo más, esto es estresante... - enviado a las 01'25
      Buenos días cielo- enviado a las 10'40
      Siento lo de anoche, estaba mal y necesitaba desahogarme -enviado a las  10'41
      Tienes planes para esta noche?- enviado a las 10'46
Blanca: Va tranquila nena, esta noche nos vamos de cena y luego marcha, a las 22 estoy en tu casa si? Te quiero petarda- enviado a las 10'48
*whatsapp Carla*
Carlitta!: PRIMAAAAAA!!! Ya estoy de nuevo en Madrid, volvi de el intercambio de Francia y te quiero ver cuanto antes! Cuando tengas un huequito llama a tu prima anda, tkkk - enviado a las 22'30
Blanca: PRIMITAAAAA!!!!!!! Tiaaaa!!! Hoy voy ha comer a tu casa que ayer estuvo mi madre y mi hermana y no me dijeron nada de que habías vuelto! Supongo que sería una sopresa para ambaaaas tktktktkktktk - enviado a las 10'50

Paso de leer todo el grupo de clase, solo serán tonterías como siempre. Esta noche he quedado con Blas y Lucia. No, no se me había olvidado, lo he hecho a posta.
Hoy va ha arder trolla porque por fin me enterare a que viene tan mal rollo entre ellos.

domingo, 12 de enero de 2014

Capitulo 14

Una vez confesado algo que no me atrevería a decir nunca delante de alguien que a penas conozco, unas lágrimas caen, me tapo la cara con las manos y me giro para que él no me vea llorar. No es porque no se vaya a dar cuenta, pero no quiero que me vea. Nunca me ha gustado, manías. 
Noto como unos brazos me agarran con fuerza y me abrazan. Yo continuo el abrazo, aplastándolo más contra mi cuerpo, pero entonces mis lágrimas se apoderan de mi fuerza y rompo a llorar con intensidad mientras que él, sólo me susurra que me calme. Por un momento intento hacerlo y me separo lentamente de su cuerpo aunque no sea lo que quiero hacer. Está allí de pie, mirándome, cogiendo mi cara con las manos y quitándome las lagrimillas que aún quedan por encima de mi rostro.
- Anda va, vámonos de aquí, que aún tenemos que comer eh- dice bromeando con una amplia sonrisa. Yo, sin hacerlo a posta sonrío levemente.
- ¿Ves? Así estas más guapa - me coge de la cintura llevándome hacia delante para que andará. Pone su chaqueta en mis hombros y, realmente lo agradezco.
Álvaro esta constantemente sacándome tema de conversación para que no piense en lo ocurrido, pero me es inevitable pensar en él. Ella. Mi madre. Mi hermano. Se avecina una gorda, lo presiento, pero ahora no quiero preocuparme de ello estoy aquí con Álvaro y no quiero estar mal. 
Entramos a una pizzería. Parece tener buena comida, pero eso si, este sitio es mucho más barato que el anterior. Es un poco tarde, nos hemos liado con tanta tontería y al final se nos han hecho casi las 4 de la tarde. Veo como Álvaro habla con el supuesto jefe. Parece pedirle seriamente que nos deje entrar a comer algo. Yo estoy desde la entrada viendo lo que pasa. De repente, se callan. El "jefe" me mira y le hace señal de que podíamos pasar. Entonces Álvaro suspira y pone una tierna sonrisa. Viene hacia mi y yo me hago la sueca, disimulando y haciendo que no me he enterado de nada.
- Bueno, ya esta, todo listo.-choca sus manos y pone una cara muy dulce. Me mira. - ¡Vengaaaaa! ¿A qué esperas muchacha? ¡Que tenemos que comer!
Entro riéndome y me siento en una especie de sofá que hay como silla. Álvaro y yo hablamos durante la comida, es un encanto de chico y se esta portando de lujo.
-Alv, una cosa, quería pedirte disculpas por el numerito de antes. Me pongo histérica con este tema y la verdad es que no se qué hacer. Si mi hermano se entera, está el pollo liado y buf...- resoplo 
- Ey, tranquila enserio, no pasa nada, te entiendo, tiene que ser duro pero oye, no pienses en eso ahora ¿vale?- sonríe 
Sonrío como una tonta. - Gracias.
Acabamos la comida y salimos del restaurante. Después de lo último dicho, realmente no ha habido una conversación muy fluida. Estamos en el coche y suena algo de música de fondo, pero cada uno esta sumergido en sus pensamientos y entonces me digo ¿qué estará pensando él?. Llegamos a mi casa y ambos bajamos del coche.
- Gracias por traerme, ha estado muy bien la comida, enserio.
- ¿Eso significa que te volveré a ver?
- Eso significa que a la próxima invito yo. - ambos sonreímos 
Nos despedimos con un abrazo y abro la puerta del portal, está dentro de su coche esperando a que entre, para que se asegure de que no me pasa nada. Le hago un gesto con la mano y cierro la puerta. Subo las escaleras de mi piso con una sonrisa de oreja a oreja y pensando en lo que ha pasado en general. Llego a la puerta de casa pero se me caen las llaves al suelo. Voy ha recogerlas y sin querer pego un poco la oreja a la puerta y entonces me quedo parada. Parada y escuchando los gritos que hay al otro lado de la puerta. Gritos de riña y disputa, de pelea.

viernes, 3 de enero de 2014

Capitulo 13

Estoy ahí, inquieta, impaciente, mirando como pasan los minutos lentamente y nadie viene. Miro su última conexión del Whatsapp. Nada, hace 1 hora que se ha conectado, desde que dejamos de hablar, vaya. Le llamo, ya que pienso a lo mejor le ha ocurrido algo.

*El número al que llama esta apagado o fuera de cobertura* Maldito contestador.
Empiezo a creer que esto a sido un juego donde yo me he ilusionado más de la cuenta, donde simplemente era una chorrada, nada de lo que decía era cierto y solo era un pequeño entretenimiento. Me voy lentamente dirección a mi casa, un tanto triste. Pero no lloro. Al segundo oigo como alguien me pita, no se si es dirigido a mi pero me doy la vuelta y miro en el interior del coche. Suspiro al ver que era Álvaro haciéndome una señal de que entrara. Mi expresión cambia, tengo mejor cara y estoy más contenta. Entro al coche y me acomodo en el asiento.
- Ya pensaba que te habías olvidado...
- Que va tonta, siento la tardanza pero había un poco de trafico por mi zona
- Pensaba que te había pasado algo, como te he llamado y no contestabas...
- Mi móvil está sin batería, lo siento de verdad pero para estas cosas soy un poco torpe.
- Nada, tranquilo. Bueno, ¿Dónde me invitas a comer?- reímos juntos mientras el conduce.
- tranquila que no te voy a secuestrar ni nada parecido - río y hace una leve pausa- vamos a un restaurante del centro.
Sonrío y no digo nada, pero él se da cuenta ya que me mira de reojo. Comenzamos a hablar de las clases por que me pregunta interesado. Yo le cuento que me gustaría ser y le saco el tema de Lucía y de la manera en la que me habían engañado mientras hace maniobras con el coche intentando aparcar. Bajamos de este entre risas, y de la misma forma entramos a un precioso restaurante con pinta de ser caro.
- Álv... ¿Esto no será muy caro?
- Se ríe- Que va tonta, a demás invito yo ¿no? Pues no te preocupes.

Un camarero bien vestido nos lleva a nuestra mesa cuadrada, en la que nos sentamos el uno enfrente del otro.
Nos pedimos algo de beber mientras esperamos que nos traigan la carta, y entonces me fijo que hay una morena unas mesas mas atrás de las nuestras que me resulta familiar, pero no le presto mucha atención, ya que está comiendo con un hombre.
Intento disimular el interés que tengo en saber quien es esa mujer, pero eso de disimular nunca se me ha dado bien.
- Ey, ¿Que miras?
El cambio de tono de Álvaro, se mete en mis pensamientos y hace que pegue un pequeño saltito. Le miro sus ojos verdes que están ahí mirándome atentamente.

- Disculpa, pero allí hay una mujer que conozco pero no se quien es.
- Bueno, acércate ha preguntarle.- dice éste que se gira también para ver a quien miro exactamente, pero rápidamente vuelve a su posición inicial.
Nos quedamos en silencio, observando yo a la misteriosa mujer. De pronto, el hombre que esta dándonos la espalda pero que come con ella se levanta, entonces puedo ver su cara.
- ¿Qué haces?- dice Álvaro, sin entender porque me agacho y escondo.
- Ya se de que me suena... Necesito irme de aquí, por favor.- digo sin dejar de mirarla y cogiendo la mano de Álvaro.
- Claro que si, si estás incomoda, vámonos.- Nos levantamos y yo salgo apresuradamente de el restaurante, mientras él se queda pagando la bebida en la barra.
Al salir me quedo quieta, parada, mirando al suelo, sin pronunciar una palabra, sin gesto alguno en mi cara, pálida.  
Álvaro sale del restaurante produciendo una onomatopeya en referencia a el frio de la calle. Se queda anonadado al ver mi cara de susto.
- ¿Qué pasa? Parece que hayas visto un fantasma...
No le contesto, no me muevo, no hago absolutamente nada.
Noto como él comienza a ponerse un tanto nervioso.
- Blanca, por Dios ¿Quieres decirme que pasa? ¿Quién era esa mujer?
Me giro con las lágrimas a punto de desbordarse por mi cara.
- Es la amante de mi padre...
Tras quedarse alucinado por lo dicho, mueve la cabeza sin entender nada,
- Pero, ¿Cómo lo sabes?
- El hombre que se ha levantado era él, y mi hermano y yo les pillamos ya otra vez... besándose.