Las dudas se nos acumularon en unos momentos.
No sabíamos ni que decir ni que hacer. Pero no hacemos nada, seguimos
observando desde el cristal.
Cuando vemos que se va, salimos de la tienda
en dirección contraria a él.
-
¿Qué hacia aquí papa? ¿No estaba
trabajando?
-
Pues está claro que no está
trabajando Blanca, no lo has visto igual que yo ¿o qué? Esa tía le ha comido
los morros a nuestro padre y él se ha dejado. Son amantes.
Lucas tiene sus cosas buenas, pero cuando se
enfada es mejor no decirle nada. Saca su tabaco del bolsillo y se pone a fumar
un cigarro.
- ¿Tú no habías dejado esa mierda?
- ¿Como pretendes que lo deje si no paran de pasarme cosas malas?
- ¡Vamos Lucas! Eres un exagerado…
- Blanca, ¿no has visto lo mismo que yo? ¡Que ha besado a otra tía! ¡Que
le esta poniendo los cuernos a mama!
- Si Lucas, si que lo he visto, pero no podemos decir nada. ¿Qué
pretendes, ir a decírselo a mama? ¿Darle un disgusto y que encima se entere que
nos hemos pelado las clases? No podemos decir nada.
- Tienes razón, pero esto no se va a quedar aquí…
Odio
cuando se enfada así, no me dice que va ha hacer, y es una mezcla de miedo,
impotencia y rabia lo que siento…
- Va, vamos a por Carlota.
- Te llevo al colegio, pero te vuelves andando con ella.
- ¡Cuando te pones así no hay quien te aguante!
Subimos
a la moto y nos vamos al cole de la pequeña. Bajo de ella y voy directa a la
entrada. Estoy rodeada de madres y ancianas que vienen a recoger a sus hijos y
nietos. Se que Lucas me esta mirando desde la moto, pero no me voy a girar, no
me voy a disculpar. Yo no tengo la culpa de lo que a pasado. Y entonces se va.
Oigo el motor de la moto alejándose y entonces me giro.
-
Que cabezón que eres Lucas…- susurro para mi misma
Estoy
esperando a que salga Carlota e irme a casa.
- ¿Donde esta la morena más fea de todas?
Me
giro, al oír esa voz que me resulta familiar. Y entonces veo a Blas.
- ¡Ey!
¡Hacia mucho que no te veía! ¿Que tal te va todo?
Blas
es un amigo de la infancia, mi mejor amigo, mi compañero, mi segundo hermano.
Lo ha sido siempre todo, y siempre lo será. Él, como muchas veces hago yo,
viene a recoger a su hermano pequeño, que es de la misma edad que Carlota.
- Bueno, bien, mi tío después de mucho tiempo enfermo, murió y por eso no
he podido hablar contigo ni nada. He estado los últimos 3 meses en Ávila, nos
fuimos allí toda la familia y no he estado por aquí para nada. Siento no
haberte llamado ni nada pero…- le interrumpo.
- Blas, ¿desde cuando te tienes que disculpar con migo? ¿Hola? ¿Sabes con
quien estas hablando? Anda va, ¡que no pasa nada! Y ahora… me vas a dar ya un
abrazo ¿o vas a esperar un minuto más? - me río
Reencontrarme
con Blas ha sido una cosa buena en todo el día. Necesitaba un abrazo y los
suyos siempre te daban la energía y el buen rollo necesario para cambiar un mal
día.
- Te he echado mucho de menos...
- ¡Y yo a ti enana! Pero mucho mucho…
- ¿Mañana quedamos y nos tomamos algo?
- ¿Hoy no puedes?
- He quedado con Lucia… Te diría que vinieras pero ya sabes que…
- Entendido, tranquila que no pasa nada chiqui. ¡Mañana nos vemos y ya
esta!
- Te envío un whatsapp vale?
- Vale, no te preocupes. Bueno pues mañana nos vemos. Me voy que por ahí
viene Marcos y tengo que llevarle corriendo a natación- me da un beso en la
mejilla- ¡te quiero mucho pequeña!- me medio grita yéndose.
Blas…
Hacia tanto que no le veía. Veo como se va a lo lejos. Esta muy guapo. Más
delgadito. Ha habido tantas cosas que no le he contado… Creo que por eso lo he
estado pasando tan mal.
Pienso
en todas las cosas que hemos hecho, las tonterías, las risas, los llantos.
Recuerdo aquella vez, que nos pasamos de copas, y casi nos tiran de un pub. Se
me escapa una sonrisa acompañada de una pequeña risa. Las madres me miran. Y
hago un gesto con la mano pidiendo disculpas, y acto seguido me tapo la boca.
Veo
a Carlota salir. Me busca con la mirada pero no me ve. Levanto la mano, y
entonces grito.
- ¡Carlota! ¡Carlota! ¡Estoy aquí!
Me
ve y se dirige hacia mi con una amplia sonrisa.
- ¡No
te veía! – Y se ríe dulcemente como solo ella sabe.- ¿Me has traído merienda
teta?
Mierda.
La merienda. Con el lío de lo de papa se me ha olvidado.
- Lo siento pequeña, se me ha olvidado. ¿Quieres que te compre algo del
horno?
- No da igual, me espero. ¡Vamos a casa!
Y cogidas
de la mano, volvemos juntas a casa. Ella me cuenta sus cosas del cole, los
deberes, sus amigas, incluso que le empieza a gustar un niño. Y entonces me
acuerdo de Álvaro. Puede que igual haya sido una tontería, pero quería seguir viéndole.
Igual al conocerlo en más profundidad no me gustaba, pero quiero volver a
verle, ya le echo de menos.
-
Blanc, ¿me estas oyendo?
Vi
a la pequeña mirándome desde abajo con sus grandes ojos verdes.
- Perdona enana, no te prestaba atención.
- No si ya. Lucas dice que es por el chico ese que has conocido...
- ¿Así que tu hermano te ha dicho eso? Ah muy bien…
- Pero no se lo digas, ¡que se enfadara conmigo!
- Tranquila, tu secreto está a salvo conmigo. Pero pensaba en lo guapísima
que eres, y lo mucho que vas a ligar cuando seas mayor- estamos apunto de
llegar a casa, así que mientras digo esto, la cojo en brazos.
- Yo de mayor quiero ser como tu, guapa , cariñosa y muy muy buena
- ¡Mira que te quiero!- y me abraza
Y
seguimos así, abrazadas y yo cogiendola, hasta llegar a casa. Abro la puerta
del portal, y Carlota, entra corriendo, pero yo me quedo un rato afuera. A
penas unos segundos. Miro hacia un lado y hacia a otro. Pero nada. No se que
busco, pero no hay nadie. Subo las escaleras y veo a mi madre en la cocina
- ¡Hola
mama!
-
Hola cariño, ¿que tal?
-
Bien ahora en un rato me iré. Que he quedado con Lucia para tomarnos algo
calentito.
-
Esta bien…- le pasa algo, se lo noto, no tiene su alegre sonrisa en la cara.
Pienso y solo rezo para que Lucas no le haya dicho nada.
Me
voy a mi cuarto a dejar la mochila y coger un bolso.
- Oye mama, ¿estas bien?
- Blanca, ¿tú has visto a tu hermano? No ha llegado aun a casa, estoy
preocupada… no me coge el teléfono ni nada… igual le ha pasado- le callo y le
doy un abrazo
- No mama, tranquila, se iba a casa de Rober. Me lo ha dicho ésta mañana
y se me ha olvidado decírtelo, lo siento.
- ¿Seguro?
- Si si, se me había olvidado
- Vale, bueno me quedo mas tranquila. Anda vete, ¡que aun llegaras tarde
a verte con tu amiga!
- Gracias mama, luego te veo, te quiero- le doy un beso en la mejilla y
cierro la puerta de un portazo
- ¿Donde esta el imbecil este?- pienso para mis adentros
Intento
llamarle, pero lo tiene apagado.
- Lucas, soy yo. Mama esta preocupada, piensa que has tenido un
accidente. Se que estas con Rober. Cuando enciendas el móvil llámala por favor…-
me quedo callada un poco- te quiero- y cuelgo. Dejo ese mensaje de voz con la
esperanza de que lo oiga.
Abro
la puerta del portal y me dirijo hacia la parada de autobuses. Pero veo algo
extraño en un árbol apenas a unos metros de mi casa. Me acerco para curiosear. Parece
una carta. Mas bien un sobre. Me acerco un poco más. La gente me mira extraño
al pasar, pero yo sigo mirando con curiosidad el árbol. Si, es un sobre. Creo
que pone algo. Me quedo observando, y entonces lo veo. El sobre lleva algo
escrito. Lo cojo y entonces puedo leer con claridad lo que pone.
‘’Para
Blanca’’
Eres mas mala!!!!! Su padre...que coño iba yo a pensar que observaba a su padre!!!! Anda que ya te vale jajajaja me la has pegado pero bien eh!!!! Nada ahora por tu culpa tengo que darme prisa en subir yo mi capitulo jajajaja...Chica me ha gustado mucho la idea de la carta en el árbol...Pero en la mía más adelante ya verás que regalo le tiene preparado Sora a Alma, es súper chulo!!! Quiero saber YA que pone en la nota!!!!
ResponderEliminarTienes twitter?? Yo soy @VirChiquitita :)
ResponderEliminar1 No me seas cabrona ¡¡ que ahora quiero saber que pone en el sobre y sobretodo de quién es ¡¡ y 2 Me encanta que poco a poco vayan apareciendo algunos de los chicos ,sobretodo si es el que aparece en este cap. jijijiji un besazo y sigue adelante ¡¡ espero el próximo capitulo con ganas
ResponderEliminar