Hace frio. Había empezado el otoño. Adoro el frio, las sudaderas,
los jerseys, llevar botas, es una pasión. Salgo de clase y mi mejor amiga Lu,
sale corriendo al ver que su novio, le espera a la vuelta de la esquina. Vuelvo
a casa sola. Con las carpetas en la mano, escuchando mi música, y con mi
gorrito tapándome mis orejitas. Me giro para ver la ciudad envuelta en esa
preciosa tarde de otoño. Una pequeña lágrima se deslizó por mi mejilla.
Entonces choque con él, se me caen las cosas al suelo. Y me ayuda a hacerlo. Vi
a un moreno con los ojos verdes, mirándome. A penas me fije en el. Pero este se
ha quedado hipnotizado.
-
Perdona, ¿me devuelves mis apuntes?
-
Si claro, no me había dado cuenta, lo siento, ha
sido culpa mía
-
Tranquilo no pasa nada.
Alzo la cabeza y nos quedamos a penas a unos centímetros.
-
¿Por qué lloras?
-
A sido una lagrima tonta
-
Te invito a un café, por la molestia.
-
No, lo siento, llevo prisa
Entonces me encamino a ir a casa medio corriendo
-
Déjame al menos que te acompañe a casa- grito
Me paro en seco.
-
Está bien.
Necesitaba un poco de conversación, algo que me distrajera,
y esta, era la mejor distracción.
-
Bueno, lo primero, yo soy Álvaro, encantado
Conteste con una amplia sonrisa, me rio y no paro de hablar
con él, me ha hecho sentir viva, y había olvidado todo aquello que me preocupaba.
-
Bueno, yo vivo aquí.
-
¿Te volveré a ver?
-
El destino lo decidirá
-
Dame tu numero
-
Mira, ya sabes donde vivo, ahora si tienes
interés, infórmate bien
Le doy un beso en la mejilla y me voy riéndome, antes de
entrar al portal, me giro para ver si seguía ahí , y ahí está observándome, con
una sonrisa tonta en la cara. Muerdo mi labio inferior y subo las escaleras.
Llego a casa, y nada mas entre por la puerta mi hermano
mayor es el que me saluda.
-
Hola renacuajo, ¿qué tal el insti?- me mira
haciendo una extraña cara- Esperaaa espera espera…
Mi hermano, siempre haciéndose el interesante. La verdad es
que con las chicas le funcionaba. Yo ya lo tengo muy visto.
-
¿A quién has conocido?
-
¡¿!¿Qué?!?! Que dices… anda va calla – me pongo
nerviosa y entro a la cocina
-
Ya ya ya… venga va! Soy tu hermano… No me lo vas
a contar
-
Que no ha pasado nada!! – me pongo más nerviosa
y se me escurre el vaso de las manos- ¿ves lo que has conseguido?
Me saca la lengua en forma de burla. Voy a por la escoba y
viene mi madre acelerada.
-
¿Que es todo esto?
-
El imbécil que tienes como hijo…
-
Esa boca Blanca!!!
-
Me voy a estudiar mama, ¿puedes barrer esto?
-
Claro, ves
Voy a mi cuarto. Ya está otra vez mi hermano allí.
-
Mira que eres pesado eh, fuera de mi cuarto
-
¡Mira que eres sosa eh Blanca! ¡Así nunca tendrás
novio!
-
¡Fuera Lucas!
Sale de el, y pego un portazo. Me tumbo en la cama bocarriba
y lanzo un largo suspiro. Álvaro. Me había marcado. Habían sido unas horas,
pero ya necesitaba más de él. Solo quería pasar las tardes junto ese chico, que
me había sacado una sonrisa que en mucho tiempo no tenia.
Salgo de mi cuarto, me encamino al baño, pero mi hermano
está allí y sé que va a seguir el interrogatorio hasta que le cuente lo que me
pasa.
Entro, con la cabeza bien alta, con un gesto de enfado y
mala cara.
-
¿Sigues enfadada?
-
Si.
-
Blanca, te conozco demasiado, sé que no lo
estas, deja de fingir.
-
No Lucas, esta vez no, no respetas mi intimidad…
-
¡Oye, oye! Lo único que he hecho ha sido
preocuparme por ti, nada más, ¡encima no me dejes como el malo!
Se hace el silencio. Tiene razón. No ha hecho nada malo,
solo se ha preocupado por mí.
-
Lo siento Lucas, tienes razón. Perdona.
-
Pues ahora no quiero.
-
Va Lucas, yo también te conozco mucho, sé que no
estás enfadado de verdad.
-
Pues claro que no estoy enfadado! Es una
tontería, eres mi canija, ¿Cómo me voy a enfadar contigo?
-
Así da gusto tener hermanos
-
Ven aquí tonta.
Lucas era idiota, tonto, un poco niño, pero es mi hermano, y
lo quiero más que a nada en el mundo. Me encantan sus abrazos, siempre ha
estado ahí cuando lo he necesitado, incluso cuando paso lo de Manu. Me acuerdo
de ello. Se cae una lágrima y le abrazo con más fuerza.
-
Eh! Pequeña, no quiero ni una lágrima eh!- dijo
quitándome esa lagrimilla que caía por mi mejilla y dándome un beso en la
frente.
-
¡¡¡Oye!!! ¿Y yo qué? ¿La pequeña no era yo?
La pequeña Carlota había venido con un peluche suyo en la
mano y estaba a nuestros pies haciendo ademan para que Lucas le cogiera en
brazos. Entre los dos, la cogimos y en el mismo baño empezamos a hacerle
tonterías y cosquillas.
Mi madre, desde la puerta nos espiaba secándose las manos
con un trapo y con una tierna sonrisa en la cara. Me doy cuenta, pero no le
hago mucho caso. No quiero que se estropee ese bonito momento que pocas veces
tenemos.
-
Bueno niños, cuando queráis dejáis de jugar eh…
-
Mira lo que nos ha dicho C, nos a dicho niños,
ha hacerle un ataque de cosquillas a mama, corre corre vamos.
Y Lucas se lleva a mi madre y a la pequeña del baño, se gira
y me lanza un giño de complicidad. Es el mejor hermano del mundo, con sus
cosas, pero el mejor. Me doy una ducha de agua fría, pero Álvaro seguía en mi
cabeza.
Cuando acabamos de cenar, los 4 solos, como de costumbre,
siempre ayudo a mi madre a lavar lo de la cena. Y entonces llega mi padre. Le
doy un beso y me encamino a mi cuarto.
-
Blanca, por cierto tengo que pedirte un favor…
Me giró y miro a mi madre
-
¿Puedes llevar mañana a Carlota a clases? Es que
tengo que ir al médico y…- la interrumpí
-
Claro que si mama, no te preocupes, buenas
noches - y me despedí con esa sonrisa que se me dibujaba en la cara
inconscientemente
Cojo el móvil. 22:45. Era hora de dormir, mañana tengo
que despertarme antes. Buenas noches. Y apagó la luz de mi subconsciente
Yo quiero que sigas si o si!!! Es mas te obligo a hacerlo jajajaj. No enserio puedo decir que me ha gustado, y se sale de lo normal con Auryn...sigue pliss
ResponderEliminarEstá bastante bien ,lo que me gusta es que es algo "distinto" por así decirlo ,sigue ,vales para esto.
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