Mire a mi prima confusa, no sabía muy bien de que hablaba. Cuando iba a hablar unos brazos me agarraron de la cintura. Mis manos fueron encima de estas y pude ver que eran de un chico. Me gire y ahí estaba.
-¿Qué haces aquí?
-Me dijo tu prima que tu hermano había tenido un accidente y no quería dejarte sola.
Me ruborizé. Este chico sabe como sacarme los colores.
-Álvaro en serio no hace falta, no te preocupes mi familia está aquí.
-¡CARIÑOOOOO!
Me gire y Álvaro conmigo. Vi a Blas chillandome desde la otra punta de la sala, encabezando un grupo que venía hacia mi donde estaba David, Lucía y Edu.
Blas me abrazó fuerte, muy fuerte
-¿Estas bien?¿Qué ha pasado?
-Si,si yo estoy bien pero Lucas esta ahí aun, inconsciente
-¿Porque no nos has avisado idiota?-dijo Lucía dándome un fuerte abrazo- ¿Y qué hace aquí el bombón de Álvaro - susurró
Le eche una directa mirada que hizo que se callara al instante.
-¿Pero que le ha pasado?-dijo David.
Les conté toda la historia que me había contado Dani y este apareció en cero coma, como si hubiese sido invocado.
-Ehmm... Bueno... No os he presentado a Álvaro -dije cogiendo color en mis mofletes.
Hechas las presentaciones fui a hablar con mi tía y mi madre ya que Carlota jugaba con David, que parecía encantarle los niños. Y entonces me fije. Dani estaba apartado del resto, creo que se sentía tan culpable como yo o más. Pasamos allí la tarde, todos juntos, como una familia, simplemente que a esta familia le faltaba un pilar importante, mi padre.
Obligué a los chicos que se fueran a casa. Nos quedamos Dani y yo en la sala y me acerque a él.
-¿Cuándo dejarás de martirizarte?
-Cuándo despierte. Y aunque lo haga no se sí lo haré.
Oí un barullo acercarse a la sala me levanté y vi a mis amigos con dos sándwiches dos coca colas y un café cada uno.
-¿No os he dicho que os fuerais a casa?
-Si,pero no hemos dicho que te fuéramos a hacer caso -dijo Álvaro.
Por una vez en toda la tarde Dani había dejado escapar una pequeña risa.
- A demás tenéis que comer- dijo Carla
- Y lo siento querida pero no os dejaremos solos, nos necesitáis- dijo lucía
- Y tenéis que comer -dijo Blas entre risas.
Montamos un pequeño picnic en la sala de espera pero sin armar mucho jaleo.
Pasamos allí la noche, menos Edu que tenía que trabajar pero aún así se quedo hasta altas horas de la madrugada.
A las 10 del día siguiente llegaron mi madre y mi tía con ropa para cambiarnos. Mi prima y yo nos metimos en el baño y simplemente nos cambiamos de ropa y nos lavamos los dientes. Cuando salimos del baño vimos a todos riéndose mirando un móvil . Cuando Edu se fue del hospital nos hizo una foto muy cómica en la que salimos todos durmiendo con la cabeza apoyada en el hombro de otro. De pronto el médico irrumpió en la sala y las risas fueron sepultadas. Álvaro agarró mi mano y me miró transmitiéndome tranquilidad.
- No hay novedades aún, sigue sin despertar, lo sentimos.
No pude evitar que se me escapase una lágrima. Me levante de mi asiento y fui a la habitación. Me puse enfrente del cristal en el que se veía la habitación de mi hermano. Puse mi mano contra el cristal y pegue un golpe. Fue el momento en el que completamente me derrumbe.
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