sábado, 25 de enero de 2014

Capitulo 16

Salgo de mi cuarto y voy encaminada a la cocina. Mamá está allí y veo a Carlota a su lado ''fregando''.
- ¡BUENOOOS DIAAAAS COSAS FEAAAAS!
Les sorprendo a ambas por detrás, haciendo que peguen un pequeño botecito y dándoles un beso a cada una en la mejilla. Me giro a por los cereales y veo a Lucas en el sofá con un libro entre las manos. Se gira y me mira, pero le ignoro y pongo cara de asco. Él, al ver mi reacción se levanta y se va a su cuarto dando un fuerte golpe al cerrar la puerta.
- ¿Pero y a este ahora que le pasa?- dice mi madre confundida
- Que es tonto- dice Carlota como si de algo normal se tratase.
Reímos las 3 y yo mientras desayuno tranquilamente.
- Oye mama, que esta noche me voy con Lucía y Blas de fiesta ¿vale?
Mi madre se gira extrañada, supongo que al haber nombrado a los dos juntos en una frase. Nunca hemos estado los 3 en casa en una tarde de risas, que yo recuerde.
- ¿Lucia y Blas?... Bueno vale, ¿tengo que ir a recogerte o que hacemos?
- No se, si pasa algo de todas formas ya te aviso- ella asiente con la cabeza y continua a lo suyo- A propósito, no me habías dicho que la prima ya había llegado...
-¡AYYYY! Es verdad! Se me había olvidado por completo cariño lo siento... ¿Pero si te dije que hoy comíamos en su casa no?
- Si si, eso si. No te preocupes, me voy a repasar un poco a Platón.
Dejo mi vaso en la pila y voy a mi cuarto. Me siento en la silla y saco los libros de la mochila. Comienzo a hacer resúmenes, ya que me es más fácil estudiar así, cuando alguien irrumpe mi soledad filosófica.
- ¿Vas a estar mucho tiempo así conmigo?
- Todo el que te mereces.
- A ti no te he hecho nada, ¿me puedes explicar porque me tratas como a una rata?
Lentamente dejo de escribir, me giro y me levanto de la silla poniéndome a la altura de su cara.
- Tienes lo que has querido tener Lucas, nada mas ni nada menos. Si todo esto esta pasando es por tu culpa, por tus ganas de ser ''el chulo de barrio'' que no eres. Cuando te pones así te pareces a Rober y sinceramente me das ASCO.
Su respiración va muy fuerte, tengo la sensación que me va a propinar un guantazo en cualquier momento pero me mantengo serena y sin mostrar mi miedo interior.
- No te consiento que me hables así.
- ¿Me estas amenazando?- achino los ojos desafiándole, esperando una respuesta.
Pero este se larga por donde ha venido y da un portazo.
Me quedo de pie, intentado asimilar lo que acaba de ocurrir. Nunca había sido así con él y me sorprendo de mi misma ¿esto es bueno o malo?.
Oigo un segundo portazo, esta vez más leve y más lejano. Creo que se a ido de casa. Me asomo a la ventana y veo como arranca su moto con furia y se va. Conduciendo muy rápido. Desapareciendo entre las calles y los coches.
Intento volver a coger el hilo del estudio, pero nada, es imposible.
Decido darme una segunda ducha y arreglarme para irme  a casa de mi tía, tengo ganas de ver a la petarda de mi prima.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Salimos de casa y mi madre conduce mientras suena la radio de fondo. Cada una esta sumergida en sus pensamientos, y la pequeña canta las canciones que se escuchan. Tengo ganas de ver a Carlita. Es de mi misma edad, a penas unos días mas mayor que yo, pero es una chiquilla, llena de alegría en cada mirada, en cada sonrisa. De pequeñas siempre reñíamos por quien tenia la mejor muñeca o quien iba más guapa a las comidas familiares. Fuimos creciendo juntas y siempre a sido mi segunda hermana. Junto a mi hermano, los 3 éramos inseparables pero fuimos entrando en la adolescencia y ellos se distanciaron un poco más, aunque Lucas también la tiene como una hermana y la mima un montón. Este año nos hemos visto  súper poco. Ella hace muchos cursos y se va fuera del país a practicar los idiomas que ha estudiado de pequeña. Quien sabe, a lo mejor este año me voy con ella a algún sitio. Mi tia, Rosario, siempre a sido muy exigente con los estudios pero realmente no se le podía pedir más, siempre a sido una chica de 10.
Ya hemos llegado a su piso. Llamamos y subimos. En cuanto se abre la puerta unos brazos me rodean y me tiran dentro de la casa. Se me ha olvidado añadir que también es súper cariñosa y dulce. Y un pivón eso si.
- ¡PEROOO TIAAA QUE GUAPAAAA ESTAAAAS!¡ERES UNA MORENAZA CAÑOOOON! ¿Y ESE CULO? ¡PORFIN HACES DEPORTE! ¡¡¡COMO TE ECHABA DE MENOS PRIMAAAAA!!! ¡QUE BONITO ESLLEGAR A CASA! ¡AY COMO TE QUIERO!
Yo me dejo abrazar y me río. Otra cualidad de mi prima es que no se calla ni debajo del agua, pura dinamita. Esta a punto de llorar la tonta de la emoción.
- Venga hija, deja respirar a tu prima y da besos a los demás
Carla y yo nos despegamos y da besos a mi madre y a la pequeña.
Pasamos una divertida velada, ya que Carla no para de contarnos a todos sus experiencias con los franceses. Yo la miro con dulzura mientras como una cabra loca cuenta TODO, pero TODO lo que le ha pasado allí con pelos y señales. Esta toda una muchacha hecha y derecha. Con ese pelazo rubio rizado que tiene y esos ojos negros penetrantes no me extraña que no parara de ligar con lo franceses, lo raro es que no le echaran del país. Esta loca pero en realidad tiene dos dedos de frente. Y es un amor de chica. Se nos hacen las 20:00 de la noche y se me ocurre invitarla a salir esta noche, tener una cómplice me vendrá bien.
- Oye prima, ¿porque no dejas a los franceses ya en paz y me acompañas esta noche de fiesta?
Me mira con los ojos abiertos como platos y se me tira a mis brazos como contestación de que está dispuesta a venir.
Recogemos sus cosas y nos encaminamos a casa. Ella a parte de todo lo lista que es, sabe mucho de moda así que me ayudara a elegir mi vestuario festero.
Le cuento el plan que tengo ideado mientras vamos a recoger a Lu. Llegamos a su casa y aun no estaba ni arreglada. Entre las dos le convencemos y salimos las tres guapas de su casa. Vamos picando un poco de aquí y un poco de allí, en todos los bares de la zona. He quedado con Blas en la puerta de la discoteca. Me ha dicho que se traería a Edu, un chaval majo, lo conozco de alguna que otra vez.
Cuando nos disponemos a entrar a la discoteca Lucía, rápida como una gacela, visualiza a Blas cuando sinceramente, ni yo lo había visto.
- Blanca... tu amiguito Blas esta ahí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario