No podía, no podía evitar ponerme mal. Él estaba en el hospital por mi culpa y aunque no fuera así yo me sentía la culpable de ello. Las lágrimas trascurrian por mi cara, estaba asustada de qué le pasara algo a mi hermano. Llegamos a el hospital y mi madre nerviosa está en la zona de urgencias.
- Tranquila, está bien, solo inconsciente.
- ¿Que a pasado?- digo un poco nerviosa
- Estaba con Dani. Un coche le ha tocado y han tenido que parar, pero otro a cruzado sin mirar y se lo ha llevado por delante, dejando testigos y dándose a la fuga.
A penas puedo mantenerme en pie. No puedo con mi vida. Mi hermano ahí, en la camilla, quieto y sin decir palabra... No puedo creerlo
- ¡Blanca! - chilla alguien. Es Dani que viene a abrazarme y a contarme lo sucedido. No puedo evitar llorar en ese abrazo. Se me hace imposible.
Salimos del hospital dejando a mis familiares preocupados dentro por si hay alguna noticia.
- Lo primero Blanca, perdoname, puede que yo tenga culpa de que él este ahí.
Dani estaba igual de asustado que yo o más, sus ojos azules estaban humedecidos y llenos de lágrimas.
- Tranquilo Dani, cuéntame.
- Ayer por la tarde vino a casa, había tenido una discusión creo que contigo y vino. Estuvimos la tarde jugando y sin salir de casa. A la noche salimos a un garito nuevo que le habían dicho que estaba muy bien. No bebió en exceso, pero si iba contentillo. Cogimos las motos y en un descampado hicimos un poco el lerdo para llevarnos a unas chicas. Después de estar un rato con ellas, él se canso y decidió que hiciéramos algo más. Queria una pequeña carrera por el centro, pero yo me nege. Me nege tantas veces como pude, hasta que se puso tan pesado que tuve que acceder. En teoría ahí no pasó nada, solo se dio un golpe con un coche y mientras tuvimos que hacer papeleo y tal, dejó la moto en medio de la carretera. Nadie pasaría a estas horas, hasta que un imbecil paró y en vez de esquivar la moto, decidió que la quitara él de en medio. Tu hermano, cabezon como siempre, no quiso, hasta que vio que si no la quitaba la chafaba y como ambos sabemos su moto es de sus seres más preciados.- asentí - Entonces Lucas se puso en medio de la carretera en el mismo lugar donde estaba la moto y de ahí no se movia. Gritaba "a ver si eres igual de chulo y te atreves a atropellarme ahora a mi" y mientras yo estaba con el coche acabando de rellenar los datos, el otro conductor miraba asustado. El coche que estaba enfrente de Lucas retrocedio y mientras, éste, miraba hacia mi. El coche arranco y con toda nuestra seguridad, pensábamos que iba a frenar, pero no. Se llevó a Lucas por delante dejándolo inconsciente en el acto, con un fuerte golpe en la cabeza. El coche asustado, huyó y nosotros llamamos a una ambulancia, una vez en el hospital llamé a tu madre y ella después a ti. Lo siento Blanca, es mi culpa, si le hubiera dicho que no ibamos nada habría pasado.
Dani estaba incluso peor que yo, jamás le había visto así. Le abracé y lloramos juntos. Llegamos a la zona de urgencias y allí estaban todos esperando una respuesta.
- ¿Familiares de Lucas López?
- ¡Nosotros!- gritamos al unísono.
El doctor nos comento que estaba fuera de peligro y que solo faltaría que se despertará, que podíamos pasar a verle. Ninguno quiso verle en esa situación, ninguno excepto yo. Ellos querían esperar a que se despertará pero yo necesitaba hablar con él. Entre a la habitación donde estaba tumbado. Me senté en una esquinita de la camilla y le observe.
- Hola hermanito... ya me explicaras que haces aquí eh- me callé- ¿sabes que? ¿Recuerdas esa vez que estabamos en el pueblo y me caí y tu me ayudaste a disimularlo porque si no me iban a reñir? Seguro que te acuerdas, acabamos empapados de agua. Tu decias que el agua de mar cura y ahí me cuidaste... Como haces siempre hermano, con tus más y tus menos pero siempre estas ahí. Por eso tienes que tener esa fuerza de siempre y abrir esos ojos tan bonitos que tienes y decirme una de tus chorradas. Estamos aquí todos, tu familia y los que te queremos. Dani, tu gran amigo, ahí acojonao, la prima que tenía mil ganas de verte. Mama, la tia, nuestra canija asustada de perderte... Todos estamos aquí por ti, por que te queremos ver bien. Tienes que salir a flote ¿vale pequeño?- solté su mano que agarraba y salí llena de lágrimas de la habitación. No había dado ni una sola señal. Nada. Abracé a Dani que era el primero que cruzo mi mirada diciendome en ella que que tal había ido.
- Dani es muy duro joder es muy duro- dije entre lloros- no puedo verle así, no puedo.
Dani se separó de mi y secó mis lágrimas.
- Oye, ¿dónde está esa chica que hasta hace dos minutos me estaba diciendo que no me preocupe? Venga pequeña, que todo va a salir bien, ya veras.
Le abracé y fui a ver a mi prima, que parecia muy contenta...
- ¡Prima! Tengo una sorpresa para ti...- dijo esta con impetud
Menos mal que no le has hecho nada a Lucas tia!!!! Madre mia.....Nada que estoy esperando el siguiente capítulo a ver cual es la sorpresa, aunque creo que me imagino algo que tiene que ver con un chico guapísimo, de unos ojos verdes irresistibles....Puede ser?
ResponderEliminarOye me voy a hacer un poquito de publicidad dejando el link de mi blog a ver si alguien lo lee porque está de capa caida y estoy empezando a deprimirme vale?
www.historiasalasnubes.blogspot.com.es Pasaros por ahi!!!
Besos guapa y no tardes mucho jajajajaja